Cuando uno piensa en una invasión animal se imagina ratas, cucarachas, mosquitos, medusas o, como mucho, jabalíes campando por una urbanización. Pero en Italia han conseguido algo bastante más elegante y surrealista: sufrir una plaga de pavos reales. Unos animales aparentemente tranquilos, muy fotogénicos y perfectos para el postureo en las redes sociales, hasta que deciden instalarse encima de tu tejado y ponerse a gritar a las cinco de la mañana.

Eso es lo que está ocurriendo en Punta Marina, una pequeña localidad de la costa del Adriático en la región de Rávena, en el noreste de Italia, donde los vecinos llevan años conviviendo con una colonia de pavos reales que ya ronda los 120 ejemplares, según cálculos de la Policía provincial.

Problemas diarios por la invasión de pavos reales en Italia

Lo que empezó hace más de una década con apenas una decena de aves en un parque se ha convertido en un problema cotidiano. Los animales se pasean por calles y jardines, se suben a los tejados de las casas, dañan tejas y canalones, agreden a algunos vecinos, dejan excrementos por todas partes y, sobre todo, convierten las noches y madrugadas en un infierno por sus estridentes graznidos. Incluso hay niños que no van a clase por miedo a estos pavos.

Lo ha mostrado la televisión pública italiana, la RAI, en su programa Vita in diretta (Vida en directo) y la noticia se ha vuelto viral rápidamente. En la pieza se refleja la desesperación de los vecinos, especialmente por la dificultad que estas aves les están creando para conciliar el sueño y por los daños en sus casas, por no hablar de la suciedad de sus excrementos. “¿Se puede vivir así?”, se pregunta uno de ellos. "La situación está fuera de control", resume otra.

El problema se agrava especialmente durante la época de apareamiento, cuando los pavos reales elevan todavía más el volumen de sus chillidos. Y claro, escuchar el canto de los pájaros al amanecer puede sonar muy bucólico hasta que el pájaro en cuestión no es un pequeño gorrión, sino que mide más de un metro y chilla como un niño en plena rabieta. Además, algunos vecinos aseguran que las aves han provocado daños en vehículos e incluso pequeños accidentes de tráfico al cruzarse por las carreteras del pueblo.

El pueblo italiano, dividido por la plaga de pavos reales

Como suele ocurrir en estos casos, la situación ha acabado provocando una pequeña guerra vecinal. Hay residentes que exigen medidas urgentes para reducir la colonia y otros que defienden a los animales e incluso les dan comida, admirando el colorido que dan a las calles.

Visto el revuelo, el Ayuntamiento de la localidad estudia distintas soluciones. Entre ellas, realizar un censo con drones y reubicar parte de los animales en otros lugares. El zoológico Safari Ravenna ya se ha ofrecido a acoger a una veintena de pavos reales, aunque antes habría que capturarlos e implantarles microchips.