Hay que ver lo que dan de sí las reseñas en internet, especialmente las de locales de hostelería. Unas opiniones que son fundamentales para los bares o restaurantes, que identifican sus puntos fuertes y aquellos en los que deben mejorar, y para los clientes, que así saben antes de ir qué se pueden encontrar y si les interesa. Pero es cierto que muchas personas aprovechan ese espacio para criticar desmesuradamente, para insultar o para poner reseñas absurdas.

Reseña viral

No hay más que ver la última que ha compartido la popular cuenta Soy Camarero, en la que el profesional de la hostelería Jesús Soriano recopila situaciones curiosas, indignantes y también buenas que suceden en bares y restaurantes. “El nombre del restaurante no le daba una pista…”, escribe en el post ironizando con la captura de la reseña que acompaña al mensaje.

En ese texto, que ya tiene un par de años pero que se ha hecho viral ahora, el cliente explica que acudió al local, llamado El Villa México (un dato importante), “a tomar vermú” y se encontró con que “solo tienen comida mejicana”. Una circunstancia le desagradó profundamente: “Una pena, yo al mediodía prefiero gambas o calamares a nachos con guacamole”. La crítica, eso sí, se cierra con un punto de resignación: “Pero ellos saben más que yo”. Y puntúa el local con tres estrellas sobre cinco; al menos lo aprueba.

Respuesta del restaurante

Ante semejante reseña, el restaurante se ve obligado a responder para defenderse de ese absurdo ataque. Lo hace tirando de lógica y también de algo de retranca. “¿Pena por qué?”, comienza preguntando, y recuerda que hay “150 bares en Huesca para comer gambas y calamares a la romana”, subrayando que, como el nombre del local indica claramente, son un establecimiento de comida mexicana, por lo que “no tenemos ninguna obligación de vender gambas y calamares”.

El intercambio de palabras ha llamado la atención de miles de usuarios, acumulando en un solo día casi 250.000 visualizaciones y cientos de comentarios cargados de ironía. “Ayer fui a una pescadería y no vendían entrecots de ternera…, pues qué pena”, escribe una usuaria de X. “Ayer fui a una floristería a por un ramo de churros y me dijeron que ahí no hacían de eso. Bochornoso”, publica otro. “Eso me recuerda a cuando alguien, en unas vacaciones, preguntó por qué no había carne en el menú de la marisquería a la que entramos”, afirma otra.