Existen prendas que, inevitablemente, acaban oliendo mal en cuestión de horas. Para fijarse en ello, hay que saber muy bien qué tipo de tejidos aguantan mejor en la rutina cotidiana, a ser posible, usando cada jornada una camiseta de un material diferente y analizar cómo huelen al final del día.
Algunos de ellos son la lana, el lino, el algodón, el nylon y el poliéster. El objetivo, más que detectar cuál huele más, es entender por qué hay materiales que parecen quedarse con el mal olor tan rápidamente.
¿Por qué hay tejidos que huelen más?
Para dar respuesta a estas dudas, tenemos a Ana Molina, dermatóloga y divulgadora muy famosa y activa en redes sociales, ha explicado en un vídeo que este mal olor lo producen las bacterias que viven en nuestra piel, liberando compuestos al descomponerse.
Eso sí, no todo los tejidos reaccionan igual a la humedad y los microorganismos, porque algunos permiten una buena ventilación e impiden que las bacterias proliferen. Al mismo tiempo, hay otros que favorecen que el olor quede “atrapado” en las fibras.
Ganadores y perdedores contra el olor
La lana merino es un tejido que termina el día casi sin olor, porque tiene propiedades antibacterianas naturales y regula la humedad, bloqueando que las bacterias, responsable de este aroma desagradable, hagan acto de presencia.
Después tenemos el lino, conocido por ser ligero, fresco y transpirable. A pesar de que no es tan eficaz contra las bacterias que la lana, permite que el sudor se evapore rápidamente, acumulando mucha menos humedad.
También tenemos el algodón, un clásico del armario, que resiste bien durante horas y horas, pero al final del día se impregna de mal olor. Esto ocurre porque absorbe el sudor muy fácilmente, si bien tarda mucho más en secarse.
Luego tenemos el nylon, un clásico en la ropa deportiva que, por muy ligero que sea, tiende a aguantar olores antes de lo esperado. La fibra sintética no puede absorber bien la humedad, pero sí atrapar las bacterias y compuestos que dan pie al mal olor.
Finalmente, y contra todo pronóstico, tenemos el poliéster, que en pocas horas adquiere un olor insoportable. Aunque es un tejido duradero y barato, es también uno de los que más fácilmente aguanta las moléculas responsables del mal olor corporal.
¿Cómo elegir mejor tu ropa?
Para elegir las prendas que vamos a llevar en el día a día, sobre todo si vamos a pasar muchas horas fuera de casa, es fundamental darle prioridad a tejidos transpirables y a controlar mejor la humedad. Por ello, la lana merino, el lino y el algodón son los mejores aliados.
Asimismo, los tejidos sintéticos son muy útiles para actividades deportivas por lo ligeras y elásticas que son, pero se recomienda lavarlos con frecuencia y no usarlo durante varios días seguidos sin lavar.
Por lo tanto, y a modo de conclusión: no todo depende del desodorante o perfume, porque la clave está en saber dar con el tipo de prenda ideal para no sudar en exceso.