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La NCAA amenaza con frenar la salida de Spagnolo del Baskonia

La liga universitaria de Estados Unidos trabaja para cortar la llegada de jugadores asentados en la Euroliga con un tardío cambio en las reglas de elegibilidad

La NCAA amenaza con frenar la salida de Spagnolo del BaskoniaAlex Larretxi

Una de las principales preocupaciones del baloncesto europeo a lo largo de esta temporada ha sido la sangrante fuga de talento joven rumbo a la liga universitaria de Estados Unidos (NCAA). Desde que la normativa de la competición se flexibilizó para permitir a las universidades pagar sueldos a sus jugadores tanto de forma directa como mediante contratos publicitarios y por derechos de imagen, el número de jugadores jóvenes que ha cruzado el Atlántico no ha dejado de crecer.

En la NCAA tienen la posibilidad de jugar más minutos que en Europa y cobrar sueldos a la altura o por encima de los de las grandes estrellas de la Euroliga, por lo que no extraña que jugadores como Quinn Ellis –dejará el Armani Milán por St John’s a los 23 años–, Saliou Niang –de la Virtus a SLU con 22 años–, Márcio Santos –del Maccabi Tel Aviv a LSU con 23 años– o Mantas Rubstavicius –del Zalgiris a Auburn con 24 años– se hayan decantado por dejar el baloncesto de máximo nivel europeo para jugar en una liga en cuyos estatutos sigue apareciendo la palabra amateur. El motivo no es otro que los contratos de siete cifras que percibirán todos ellos.

En esta línea, el Kosner Baskonia también apuntaba a ser uno de los afectados, ya que Matteo Spagnolo, según reconoció su propia agencia de representación, está explorando alternativas para recalar en la NCAA a pesar de tener un contrato hasta 2028. Su marcha a la Universidad de Nebraska sería un duro golpe para los alaveses, ya que perderían a una pieza con un papel importante este curso y que junto a Rodions Kurucs ha permitido dar un salto de calidad en la ACB con dos cupos de formación de primer nivel.

Sin embargo, la NCAA no está satisfecha con la tendencia que está tomando la liga universitaria y está dispuesta a imponer grandes cambios desde ya para que la competición no se convierta en un campeonato dominado por jugadores de 23 a 27 años. No en vano, eso supondría taponar la progresión y la formación de los jugadores jóvenes norteamericanos de 18 años, que son los que en teoría deberían acaparar los focos con el objetivo de que su paso por la liga les sirva como trampolín para la NBA.

En caso de que las nuevas normas se apliquen rigurosamente desde este verano, algo que está por ver por la presión que realizarán las universidades que ya han llegado a acuerdos millonarios con jugadores de la Euroliga, todo este trasvase de jugadores desde Europa se vería frenado en seco, aumentando las posibilidades de que Spagnolo siguiera vistiendo de azulgrana.

Barrera para los profesionales

Según informa el medio especializado Sports Illustrated, la NCAA envió a principios del mes de mayo una renovada guía con los requisitos para que un jugador sea elegible en el baloncesto universitario. En ese documento el punto clave es el que define que no serán elegibles “los prospectos que hayan llegado a un acuerdo o competido bajo un contrato que le garantizara una compensación económica de un equipo participante en una liga cuyo salario mínimo supere las necesidades de gasto del jugador”.

En el documento se cita la MLB, la NBA, la NFL, la Premier League y la WNBA como ejemplos de esas ligas, pero apunta que “la NCAA ha identificado varias ligas internacionales cuya participación puede resultar en la violación de las reglas de la competición y el consiguiente rechazo de su elegibilidad”.

Teniendo en cuenta que los jugadores de la Euroliga tienen bajo el convenio pactado un sueldo mínimo de alrededor de 50.000 euros, que superaría con holgura los gastos por necesidad a los que se refiere la NCAA, nadie con un contrato de un equipo de Euroliga sería elegible para la NCAA, lo cual frenaría la llegada tanto de Spagnolo como de Ellis, Niang, Santos o Rubstavicius.

Las universidades han realizado sus últimos movimientos basándose en que el curso anterior se dio vía libre a los fichajes de Dame Sarr, Ivan Kharchenkov, Elias Rapieque o James Nnaji, pero quienes se han comprometido para el curso 2026-27 podrían ver frenado su aterrizaje en Estados Unidos.

A esto hay que añadir que el mes que viene la NCAA se reunirá para cambiar también la normativa de elegibilidad en cuanto a edad, algo que, de aplicarse oficialmente, dará menos margen a interpretación que la guía mencionada anteriormente. La intención es que, para evitar que algunos jugadores lleguen a la NCAA con 23 años y compitan hasta los 27 enfrentándose a jugadores menos curtidos como está sucediendo recientemente, la elegibilidad se limite únicamente a la edad: Podrán jugar durante los 5 años siguientes a su graduación en el instituto o durante los 5 siguientes a cumplir 19 años, lo que llegue antes.

Es decir, la edad máxima para competir en la liga serían 24 años y Spagnolo, que tiene 23, podría jugar como mucho uno o dos años allí, algo que tal vez disuadiera al italiano de su intención de abandonar la Euroliga.

Varias incógnitas

La NCAA quiere frenar la llegada de profesionales contrastados a la competición y eso es una grandísima noticia para la Euroliga, que apuntaba a envejecerse con la pérdida del talento joven y el encarecimiento, por lo tanto, de los contratos de los veteranos, que se revalorizarían por la escasez de alternativas en el mercado.

Eso sí, este deseo de cambiar la normativa llega cuando muchos jugadores ya se han comprometido con las universidades, algunas de ellas entre las más importantes de la NCAA, por lo que está por ver si tendrá efecto inmediato este verano teniendo en cuenta que hay muchos millones de dólares ya pactados, como han protestado ya algunos de los entrenadores de la liga.

Lo que está claro es que la NCAA quiere proteger a sus jugadores jóvenes locales y eso favorece a la Euroliga, al menos en cuanto a la posibilidad de retener a esos nombres de entre 20 y 23 años consolidados en la liga. Otra cosa es la cantera. Perfiles como Stefan Joksimovic, Juom Maker Bol, Chiek Diallo o Mate Khatiashvili en el Baskonia seguirán siendo susceptibles de ser captados por una universidad con la promesa de más minutos, un sueldo más alto que en la Euroliga, estudios universitarios pagados y competir en el mejor escaparate para la NBA.