El Valencia Basket afronta este miércoles (21.00 horas) una de las noches más importantes de su historia. El equipo dirigido por Pedro Martínez recibe al Panathinaikos en el quinto y definitivo partido de los cuartos de final de la Euroliga, con un billete directo para la Final Four. Olympiacos, Real Madrid y Fenerbahçe, vigente campeón del torneo, ya esperan en la gran cita continental.

Tras una eliminatoria marcada por la igualdad y la tensión, el conjunto taronja buscará sellar una clasificación histórica ante su afición.

La serie ha desmontado por completo el valor del factor cancha. Panathinaikos golpeó primero con dos victorias en Valencia, pero el equipo levantino reaccionó en Atenas con dos triunfos de enorme mérito para devolver la igualdad a la eliminatoria y forzar el desenlace definitivo en el Roig Arena.

Más allá del baloncesto, la serie también ha estado marcada por la polémica. Las reiteradas protestas arbitrales, la presión ambiental y los constantes pulsos entre ambos banquillos han acompañado una eliminatoria en la que el ruido exterior ha tenido demasiado protagonismo.

Pese a ello, el Panathinaikos de Ergin Ataman ha confirmado por qué sigue siendo uno de los grandes referentes del baloncesto europeo. El Valencia, sin embargo, encontró soluciones lejos de casa gracias a una versión mucho más sólida en defensa y a la irrupción de Jean Montero como gran referente ofensivo. Su capacidad para romper líneas desde el bote y acelerar el ritmo ha cambiado el escenario competitivo de la serie.

Pasado azulgrana

Sobre la pista también aparecerán dos viejos conocidos del Baskonia. Matt Costello, pieza importante en la rotación interior valenciana, tendrá la misión de frenar el potencial físico de la 'pintura' griega, mientras que Darius Thompson volverá a asumir la dirección del juego taronja en una cita de máxima exigencia. Dos jugadores con pasado baskonista que buscan acercar al Valencia Basket a la primera 'Final Four' de su historia.

El duelo táctico volverá a ser uno de los grandes focos del encuentro. El Valencia se siente como pez en el agua en los partidos de muchas posesiones y con un elevado ritmo de juego, aunque los de Ataman también pueden dar la réplica en este sentido y sacar partido del talento individual de jugadores determinantes como Nunn, Shorts, Osman y Lessort. Todos ellos son capaces de desequilibrar un partido en cualquier momento y que ya resultaron decisivos en los dos encuentros disputados en Valencia. En las filas locales, Braxton Key podrá jugar con una máscara en el rostro tras el fortísimo golpe recibido ante el Baskonia.

Con el Roig Arena preparado para una gran noche europea, el Valencia Basket tiene ante sí una oportunidad histórica: alcanzar por primera vez la Final a Cuatro de la Euroliga y reforzar la presencia de la ACB entre la élite continental.