El Kosner Baskonia logró este domingo una importante victoria en la ACB ante el Bàsquet Girona (94-81), en un duelo en el que el conjunto catalán mostró una buena imagen en el Buesa Arena.

El buen hacer de los de Moncho Fernández obligó a los pupilos de Paolo Galbiati a tener que emplearse a fondo para conseguir un buen resultado. Matteo Spagnolo, Timothé Luwawu-Cabarrot, o en especial, Kobi Simmons, tuvieron que hacer gala de sus mejores versiones sobre el parqué para liderar a los azulgranas hacia la victoria.

Dentro de las actuaciones de la tarde, la del base estadounidense fue una de las más destacadas. Simmons, que cayó de pie en su día en el Baskonia con la temporada ya empezada, llevaba varios meses tras su renovación sin dejar sensaciones tan positivas como las que tuvo en sus primeras semanas con la camiseta de la entidad de Zurbano.

Un ligero estancamiento dentro de su progresión que le hizo, entre otras cosas, perderse la gran cita copera de Valencia. Galbiati prescindió de él en el Roig Arena y se decantó por dar continuidad a un Markus Howard con más galones dentro del vestuario.

Sin embargo, con la lesión del de Nueva Jersey la puerta se abre nuevamente para un Simmons que ante el Girona dejó claro que él sigue estando disponible para el equipo. Con 19 puntos –los mismos que logró en enero ante el Andorra–, igualó su mejor registro anotador con la camiseta del Baskonia. De hecho, tan solo se vio superado por un TLC que sumó un día más en su cuenta particular siendo intratable de cara al aro.

Además de su gran acierto en tiros de dos –siete de diez–, el base americano, que jugó la mayor parte del encuentro como escolta acompañado por Forrest o Spagnolo, también lideró al Baskonia en el apartado de asistencias. Simmons registró un total de cuatro pases clave, que junto a un rebote capturado, le elevaron hasta los 20 puntos de valoración.

No solo en ataque fue determinante, ya que también se le vio muy activo en labores defensivas y supo contener a la perfección a un Otis Livingston que no estuvo tan acertado para el conjunto catalán.

En el último cuarto, ya cuando el Girona se quedó sin pívots tras las expulsiones de Geben y Maric, encontró en Omoruyi a su mejor aliado para seguir haciendo daño al equipo visitante. El nigeriano servía el balón para que Simmons anotase y viceversa.

El dilema del descarte

A la espera de que Markus Howard se recupere de su lesión, de prolongarse en el tiempo el buen estado de forma de Simmons puede reabrirse nuevamente el debate del descarte.

La temporada del dorsal 0 del Baskonia no está siendo ni mucho menos la mejor desde su llegada a Vitoria.

Entre la falta de acierto, la fragilidad defensiva y los constantes contratiempos físicos, su plaza de extracomunitario está en el punto de mira. Este curso, las actuaciones de Simmons han sido más destacadas que las de Howard.