El entrenador del Kosner Baskonia, Paolo Galbiati, lamentó en la previa del encuentro contra el Olympiacos que tendrá lugar este jueves a las 20.15 horas contra El Pireo las escasas piezas con las que sigue contando a su disposición y que han vuelto a condicionar la preparación de la semana.

“El equipo no está bien. Tenemos lesiones grandes y pequeñas. Howard estará fuera por dos o tres semanas probablemente y Joksimovic tampoco va a estar porque regresó del Torneo Next Gen con un problema en el hombro”, lamentó.

Quien sí que tiene opciones de vestirse de corto es Timothé Luwawu-Cabarrot, que viajará con el equipo a Grecia: “Es día a día. Ayer entrenó bien, pero también lo hizo el sábado y el domingo volvió el dolor y no pudo jugar. Veremos”. Rodions Kurucs, por su parte, afronta la recta final de su recuperación. “Ha estado entrenando con el equipo y tal vez pueda disputar algún minuto contra el Girona el domingo. Hay que ir con paciencia porque tiene un problema complicado en el pie, distinto al de la operación que tuvo en verano”, explicó Galbiati.

En su opinión, estas ausencias son muy importantes, ya que “no es un secreto que nos faltan piezas”. “Kurucs es el jugador que nos da más energía en ataque y sobre todo en defensa. Le estoy pidiendo mucho a Omoruyi y Diakite, que están jugando 30 minutos por partido y no es normal a este ritmo”, argumentó.

Falta de orgullo en defensa

Sin embargo, eso no es una excusa para los malos resultados: “Si te fijas, todos los equipos de la Copa tienen lesionados en sus plantillas, pero están jugando con mucha energía para compensarlo. Necesitamos un paso adelante. Hemos entrenado con pocos jugadores, pero bien. Hemos hablado mucho para intentar solucionar algunas situaciones”.

Lo más importante, en su opinión, es mejorar defensivamente. “No es un secreto que ninguno de nuestros jugadores exteriores es un gran defensor. Necesitamos defender en equipo, como hicimos en la Copa, que la defensa fue muy buena. El problema contra el Burgos, el París o el Valencia ha sido el uno contra uno. Necesitamos más orgullo, más deseo de competir uno contra uno y luego defender juntos”, insistió.

En ese sentido, sólo piensa ya en el próximo partido contra el Olympiacos, que "es competición, no es un entrenamiento". "La Copa es el pasado. Nadie nos la va a quitar, pero tenemos muchos partidos por delante y hay que ganar todos los que podamos. Los lesionados no son una excusa. Si tengo cinco jugadores que puedan estar en la cancha, yo quiero que compitan y deseo que los jugadores lo entiendan", concluyó.