El Kosner Baskonia, salvo carambola, estará en la próxima Copa del Rey de Valencia. La sufrida victoria conseguida en Girona, cimentada en el acierto exterior y una brillante actuación de los interiores Frisch, Kurucs y Diakite bajo la batuta de Forrest, supone que los alaveses tendrían que perder los tres partidos que les quedan de la primera vuelta y uno de sus perseguidores ganarlos todos y voltear el average, favorable a los vitorianos.
Para ello, conjunto gasteiztarra, con Forrest de regreso al quinteto titular junto a Spagnolo, Radzevicius, Kurucs y Diop, se valió de una puesta en escena inmejorable en Girona, donde en apenas cuatro minutos de juego logró amasar una ventaja de dobles dígitos con el 2-12.
Con el ataque girando alrededor de las acciones de bloqueo directo entre Forrest y un Kurucs muy entonado en los primeros compases, los alaveses encontraron puntos con relativa facilidad y a eso le sumaron una férrea defensa para poner pronto tierra de por medio en el marcador.
Moncho Fernández puso freno a la sangría con un tiempo muerto y ajustes en el quinteto, algo que, a pesar de que los alaveses llegaron a manejar una renta de 13 tantos, permitió al Girona reaccionar con una defensa más enérgica y los puntos de Busquets y Juan Fernández, encargado este segundo de destapar el aro tras un errático inicio para los locales desde el triple.
Eso, sumado a algún error de los alaveses al final del primer cuarto, permitió a los catalanes situarse a seis puntos (16-22) al comienzo del segundo. Con una agresiva defensa a cancha completa, el Baskonia tuvo dificultades para atacar, llegó demasiado justo al final de las posesiones y de pronto se vio con el Girona a sólo dos puntos con el 25-27.
Apareció entonces un desatascador inesperado. Clement Frisch, aprovechando esta vez sí bien sus minutos, anotó diez puntos seguidos para su equipo, dos triples y dos canastas tras rebote ofensivo, para recuperar los seis puntos de ventaja, en cualquier caso insuficientes para relajarse ante un Girona mucho más activo y preciso que en el arranque.
Los gerundenses no soltaron el pie del acelerador y con una anotación repartida entre varios jugadores con continuos viajes a la personal lograron incluso adelantarse en el electrónico, aunque fue el Baskonia el que llegó por delante al descanso, por la mínima (41-42).
Mismos protagonistas
La igualdad siguió siendo máxima en la reanudación. Galbiati quiso darle continuidad a la confianza de Frisch introduciéndolo de inicio en la segunda parte, aunque esta vez los vitorianos no lograron despegarse en el marcador. Los de Moncho Fernández insistieron con su fórmula de presión a cancha completa provocando algunas pérdidas azulgranas, mientras que el preparador italiano redujo su rotación dando más peso a Forrest, Simmons, Luwawu-Cabarrot y Diakite.
Ambos conjuntos se fueron turnando al frente del marcador hasta que los alaveses cogieron algo de oxígeno con un parcial de 0-7 comandado por Forrest con sus penetraciones a canasta y Diakite, haciendo de todo, aunque la pequeña ventaja de 60-65 duró poco y entre Geben y Busquets lograron que la distancia siguiera siendo la misma al término del tercer cuarto con el 66-67.
Todo quedó por decidir, por lo tanto, en los últimos diez minutos, que no empezaron de la mejor manera con una personal y una técnica de Luwawu-Cabarrot. Pese a ello, los vitorianos no se descentraron y un triple de Frisch, encendido en su mejor partido como azulgrana, y otro de Simmons impulsaron a los alaveses, que alcanzaron su mayor ventaja desde el primer cuarto con el 68-77 a seis minutos y medio del final.
Los dos triples mencionados dieron un colchón al Baskonia que supo gestionar durante el tramo final con un Kurucs tan protagonista como en el inicio de la cita, autor de dos triples, recuperaciones y rebotes ofensivos que ahogaron cualquier esperanza de remontada del Girona hasta el definitivo 85-96.