Lo que parecía un pequeño milagro hace algunas semanas, es decir que el Araski llegara a la última jornada de la Liga Femenina dependiendo de sí mismo para asegurar la permanencia, se ha hecho finalmente realidad.
Tras hacer sus deberes el sábado en Mendizorroza ante el Ferrol con autoridad, el conjunto vitoriano debía estar pendiente este domingo del resultado del Joventut ante el Estepona para saber a qué atenerse el próximo sábado cuando, esta vez sí, ya habrá horarios unificados para resolver la incógnita del equipo que acompaña al Gran Canaria a la Liga Femenina Challenge.
Pues bien, las noticias procedentes del Olímpico de Badalona han sido inmejorables. Pese a sus apuros del último cuarto tras tener el partido controlado desde el arranque, la escuadra andaluza se ha llevado la victoria por 69-74 que permite al Araski depender de sí mismo para salvarse.
Es decir, si las alavesas se imponen el sábado 25 (19:00 horas) en el pabellón José Antonio Pineda precisamente al Estepona, el equipo que hoy le ha hecho el favor de sacarle momentáneamente de los puestos del descenso, cumplirán una nueva temporada en la élite del baloncesto femenino, en concreto la undécima.
La tarea de derrotar al conjunto de César Aneas no será precisamente sencilla, ya que encadena cinco victorias consecutivas y cuenta con tres jugadoras a un nivel altísimo (Melisa Gretter, Madison Conner y Sika Kone).
Tras su victoria de hoy, el Estepona ya se ha asegurado su presencia en el pase al play off por el título y, por ende, el billete para una competición europea de cara a la próxima campaña, aunque en el lado negativo de la balanza necesita ganar al Araski para tratar de escalar alguna posición en la tabla y no enfrentarse en cuartos de cuartos de final al Zaragoza. Se puede decir sin temor a equívoco que es uno de los conjuntos más en forma de la Liga Femenina que para más inri en la ida en Vitoria endosó un severo correctivo a las verdes.
Depender de sí mismo
Sin embargo, el simple hecho de depender de sí mismo alienta el optimismo de un Araski que, en caso de hincar la rodilla, quedará a la espera de una derrota del Joventut en Las Palmas ante el Spar Gran Canaria -algo realmente difícil teniendo en cuenta que las insulares ya están descendidas, han perdido sus últimos 17 partidos y están compitiendo incluso con jugadoras de categorías inferiores en mitad de una grave crisis- para certificar el gran objetivo de la temporada.
El del Estepona será por razones obvias el partido más importante de la historia reciente para la entidad vitoriana, que incluso podría tratar a lo largo de esta semana de ofrecer a sus aficionados la posibilidad de viajar a tierras andaluzas con el fin de arropar al equipo.
Si el Araski gana en Estepona, se habrá salvado por segunda campaña consecutiva en la última jornada con unas increíbles dosis de suspense. El pasado curso mantuvo su plaza en la Liga Femenina tras imponerse sobre la bocina al Cadí La Seu en Mendizorroza. Ahora le tocará pasear su traje de equipo indestructible a casi 1.000 kilómetros de distancia.