El Araski despierta tarde en Madrid (80-72)
Una mala primera parte en la que cedieron 20 puntos condena a las vitorianas, que siguen fuera del descenso una jornada más tras la derrota del Joventut ante el Cadí La Seu
El Kutxabank Araski no pudo conseguir el triunfo en su visita a Madrid, donde cayó ante Movistar Estudiantes por 80-72. Lo intentaron las de Madelen Urieta, pero sufrieron mucho para frenar a Latorre y Ezeigbo, que en la primera mitad permitieron a las suyas irse de hasta 20 puntos (49-29).
Ya en el tercer cuarto, parecía que el cansancio hacía mella en las capitalinas, que se mostraban más débiles en defensa, pero apenas conseguía reducir diferencias Araski, aunque no desfallecieron las alavesas, que en el último cuarto llegaron a ponerse a sólo 4 puntos. A la hora de la verdad, sin embargo, Movistar apretó los dientes y puso fin a la reacción visitante.
Un arranque complicado
No comenzó bien el partido para las de Made, que en el primer minuto de juego apenas consiguieron pisar la zona contraria y vieron cómo Movistar se iba hasta el 4-0. Pero mantuvieron la calma las vitorianas que, con el plan de partido claro, apretaron en defensa y se encomendaron al acierto de Jourdain en la pintura para darle la vuelta al electrónico (4-6). Conseguía Estudiantes frenar el juego interior de las alavesas, pero aparecía Lahtinen para prolongar el parcial hasta el 0-10 desde el exterior (4-10, minuto 4).
Cambiaba de táctica el equipo local, que entregaba los mandos a Latorre, y el dominio del Araski se terminó. Entre la visión de juego de la base murciana y el acierto de Ezeigbo las madrileñas borraban de la pista a su rival y firmaban un parcial de 16-3 que las lanzaba hasta los 7 puntos de renta al minuto 10, pese a todos los intentos de Madelen Urieta.
“Tras las derrotas hemos sacado carácter y siempre hemos creído en nosotras”
La dinámica del partido no cambió en el segundo cuarto y el dominio seguía siendo de las locales. El Araski no encontraba la manera de frenar a Isa Latorre, que movía muy bien el balón y, además, encontraba siempre a Ezeigbo, imparable en la pintura. Las Women in black apenas tardaron dos minutos y medio en ampliar su renta hasta los 12 puntos (28-16).
Las alavesas tenían más que problemas para penetrar en la pintura y solo desde el exterior conseguían mover su marcador, aunque lo cierto es que tampoco desde lejos conseguían lanzar con demasiadas garantías ante la presión defensiva del rival. Con todo, Araski peleaba con uñas y dientes, pero era incapaz de entrar en el partido y las locales seguían ampliando su renta, que alcanzó la máxima de 20 puntos justo cuando se terminaba el segundo cuarto (49-29).
Un arreón final insuficiente
Parecía que la situación no iba a mejorar tras el descanso cuando Buhner daba el pistoletazo de salida al tercer cuarto con un triple para las locales (52-29). Aguantaban las alavesas de la mano de Djiu y su trabajo acabó dando frutos cuando, a partir del minuto 24, la intensidad defensiva de las locales empezó a decaer.
El desgaste empezaba a hacer mella en las madrileñas y el conjunto de Made estaba ahí para aprovecharlo y firmar un parcial de 0-7 que les devolvía la esperanza (56-44, minuto 27). Aunque en la recta final un nuevo arreón local volvía a dejar muy atrás a las de Made (64-47), pero las alavesas habían visto que se podía y en el cuarto decisivo salieron con todo ante un rival que se mostraba ahora errático y desordenado. Apretaban las de Urieta, que con un parcial de 2-15 se colocaban a solo 4 puntos del rival con casi siete minutos aún por disputarse (66-62).
El Araski afronta un calendario exigente en la recta final
Sin embargo, Etxarri acudió al rescate de las suyas, que recuperaron el control en defensa y consiguieron corregir las pérdidas de balón para volver a escaparse (71-62, a 4´41). Un triple de Hill y otro de Dembele mantenían con vida a las alavesas (73-68), pero lo cierto era que Estudiantes había vuelto a hacerse fuerte en la pintura y frenó los intentos de su rival, que acabó quedándose sin premio.