Made Urieta confirmó en su entrevista con este periódico al acabar la temporada que la plantilla del Kutxabank Araski sufrirá muchas variaciones de cara a la próxima temporada y, de momento, los hechos le están dando la razón.

El club vitoriano ha comunicado este miércoles la segunda baja en su proyecto para la campaña 2026-27 al anunciar que ha separado sus caminos con Quinn Dornstauder. La pívot canadiense, de 30 años y 1,93 metros, ha promediado 6,7 puntos, 4,3 rebotes y 9,2 de valoración en 18 minutos durante los 30 partidos de la Liga Femenina.

A lo largo de gran parte de la campaña Dornstauder no ha tenido un excesivo protagonismo en las filas verdes viéndose relegada en la rotación interior por Noa Morro, Isabela Jourdain y Montse Brotons. Sin embargo, en las victorias finales que aseguraron la permanencia su mejoría fue incuestionable erigiéndose en uno de los faros de la remontada del Araski.

"Creo que tardé demasiado en dar con la tecla con ciertas jugadoras. Por ejemplo, con Quinn Dornstauder. Ha estado a un gran nivel este último mes y si hubiera estado así toda la temporada es probable que no estuviéramos hablando ahora de que casi descendemos. Ella era la pieza que necesitábamos, esa cinco referente que un equipo de esta liga necesita y no la hemos tenido hasta el último mes", aseguró Made Urieta sobre el papel de la canadiense.

Segundo adiós tras Noa Morro

Dornstauder es la segunda jugadora que abandona el Araski tras otra pívot como Noa Morro, que ha decidido emigrar al baloncesto universitario estadounidense. La balear ha jugado esta campaña en Vitoria cedida por el Valencia Basket, al igual que Mama Dembele.

Por lo tanto, el juego interior deberá ser renovado durante este mercado estival en el que la escuadra alavesa se encuentra obligada a hilar fino en materia de fichajes si no quiere sufrir tantos agobios en la pelea por la salvación.