El diputado general alavés, Ramiro González, ha hecho un llamamiento en la mañana de este martes a los grandes distribuidores alimentarios para que el encarecimiento de la producción ganadera y agrícola no recaiga, como está sucediendo, en el sector primario.

Tras reunirse el pasado domingo con representantes del sector en Álava, González ha recogido su petición para la firma de un gran pacto de rentas que reparta el sacrificio derivado de la guerra de Ucrania entre todos los elementos de la cadena de producción y suministro de alimentos.

Cambios en la PAC

Además, ha trasladado la necesidad de modificar la PAC para que se puedan cultivar fincas en barbecho, de forma excepcional, con productos alternativos como el girasol, el maíz o cultivos forrajeros.

"Los grandes distribuidores no incrementan el precio que pagan al primer sector, y el coste de la crisis recae en agricultores y ganaderos. Este pacto persigue que todos los elementos de la cadena colaboremos para soportar esta crisis, que no sean solo ellos quienes paguen las consecuencias del incremento de los precios de producción", ha señalado González.

El diputado general mantiene además contacto con la industria alavesa, que en algunos casos se va a ver obligada a parar por el encarecimiento del precio del gas y la electricidad, y ha urgido a adoptar medidas inmediatas al respecto. En ese sentido, apoya las propuestas planteadas en Europa por el Gobierno español.

"Quiero insistir en que estamos ante una crisis económica importante, esta guerra nos está afectando ya, a personas, a familias, que ven como se encarece el recibo del gas y tienen que reducir su consumo porque no pueden pagarlo, que ven como se encarece el precio del gasóleo, de la calefacción, de la electricidad. También afecta a las empresas, con el riesgo de afección al empleo que conlleva", ha enfatizado.

Posibles modificaciones presupuestarias

A la vista de los acontecimientos, y aunque la recaudación de febrero ha sido de 297,5 millones de euros, 26 más que el año pasado, ha advertido de las futuras consecuencias de la guerra. En ese sentido, la Diputación ha puesto el Presupuesto foral a disposición de las necesidades que puedan ir surgiendo. "La Diputación está dispuesta a hacer todo lo que esté en su mano para paliar los efectos de la crisis, pero hay que esperar para ver hasta dónde y en qué sentido", ha asegurado.