Iker Díaz de Cerio Presidente de Aprora

"El volumen final superará los 600.000 kilos, aunque todavía no está cerrado"

30.12.2020 | 00:27
"El volumen final superará los 600.000 kilos, aunque todavía no está cerrado"

La campaña del olivo de este año llega a su fase final con una producción un poco más baja, aunque poco apreciable. Díaz de Cerio destaca la calidad del aceite.

Vitoria Las almazaras van dando ya las últimas prensadas a las olivas más rezagadas en un año que, por querer ser también raro en este sentido, deja rendimientos más cortos, pero con un aceite de calidad excepcional.

–La campaña del olivo de este año está en su fase final, ya que el trujal de Rioja Alavesa, de Oion, aún está molturando, por lo que todavía no tenemos datos cerrados de molturación en la comarca. Lo que sí es verdad es que la campaña este año ha sido un poquito más corta que el año pasado. Y me refiero a cantidad en kilos, que no es una cosa considerable, pero sí es más corta debido a que la pasada primavera tuvimos unas circunstancias un poco especiales y no llegó a ligar toda la oliva que tenía que haberlo hecho. Ésa es la razón por la que este año la producción ha sido un poco más baja, aunque no considerable.

¿Qué ha significado esa circunstancia?

–Pues que, además de una cantidad relativamente menor, lo que se ha dado este año es que el rendimiento de la oliva ha sido bastante menor que el pasado, aunque hay que matizar que en esa campaña fue excesivamente alto, ya que rondó el 20 por ciento. Este año todo parece indicar que nos quedaremos en un 17-18 por ciento.

¿Han valorado ya la calidad de los aceites obtenidos?

–En lo que se refiere a la calidad de los aceites de este año la oliva ha entrado con una calidad muy buena, una calidad sanitaria muy buena, en muy buen estado y los aceites de oliva virgen extra de este año que hemos sacado, después de varias catas, hemos comprobado que son excelentes, excepcionales señalaban los expertos.

Con esta situación, ¿se pueden valorar ya los kilos de olivas?

–El volumen final superará los 600.000 kilos de olivas, aunque todavía no está cerrado y no toda esa masa está vinculada a Aprora. Sabemos que el trujal Erroiz, de Lantziego, ha molturado unos 105.000 kilos; en La Equidad, en Moreda, han rondado los 170.000; en el trujal de Rioja Alavesa, de Oion, han entrado 300.000 kilos de olivas de la comarca, pero también otros 300.000 de La Rioja y de Navarra. Y a todo esto hay que sumar la producción que se ha molturado en el trujal municipal de Lantziego y otras producciones independientes.

¿Cuánto puede suponer en aceite de oliva?

–Teniendo en cuenta unos rendimientos del 17-18 por ciento, el volumen final rondará los 110.000 kilos de aceite, algo menos que el año pasado pero, en contrapartida, la calidad es muy superior, excelente lo calificaban los catadores.

¿Han realizado algún estudio sobre la apreciación de los consumidores en torno a los aceites de la comarca?

–Precisamente estos días estamos en plenas jornadas de profesionales del aceite. Tenemos convocado en Villa Lucía un acto muy importante relacionado con ese tema. Estas jornadas comenzaron el lunes con la presentación y una cata con los diferentes aceites de oliva virgen que hay en nuestro país, siguieron ayer con una cata de los aceites de este año de Rioja Alavesa elaborados por nuestros asociados y las cerraremos con la jornada de esta tarde a la que acuden distribuidores, que nos van a dar su punto de vista sobre los aceites y explicaciones de cómo lo venden y lo que demandan los consumidores, algo que nos servirá como herramientas para seguir trabajando, y a continuación estaremos con hosteleros-restauradores, con Juanan, el cocinero de Villa Lucía, y Edorta Lamo, de Arrea!, de Campezo.

Es un año marcado por la pandemia, ¿qué datos tiene en cuanto a comercialización de aceite de Rioja Alavesa?

–Ha sido un año complicadísimo en todos los sectores. En el nuestro también, pero el impacto en un sector pequeño es menor. Y en un sector de alta calidad y alto valor añadido también es menor, porque el cliente sigue consumiendo. La alimentación no se ha resentido, el cliente sigue estando ahí, pero a nosotros si nos ha afectado el hecho de que no nos han podido visitar.

¿Por qué?

–El aceite de Rioja Alavesa sí que está en tiendas especializadas, en supermercados y demás, pero también se vende mucho en el contacto directo. Que la gente venga a nuestros trujales, que visite las bodegas y conozca el producto y lo compre es fundamental para nosotros. Su ausencia sí que nos ha penalizado, el que la gente no haya podido acercarse a Rioja Alavesa lo hemos notado, aunque tampoco nos hemos resentido especialmente. Ha sido un año difícil, pero hemos aguantado y ahora mismo, con la creación de Aprora y con el nuevo impulso que estamos dando, vamos ganando inercias y esta situación, que es muy dura, la hemos capeado.

¿El sector bodeguero sigue implicándose también en la producción de aceite de oliva virgen?

–Sí, y de hecho en Aprora tenemos varias bodegas adheridas porque estos dos sectores en Rioja Alavesa están muy unidos desde siempre y las bodegas, con el nuevo impulso de la asociación se están animando a adherirse, a mantener sus aceites, a promocionarlos, a entenderlos y a mejorar en todo.

El papel que está jugando la asociación en estos momentos, ¿está motivando al sector?

–Sin duda. Estamos apreciándolo en base a nuestros propios datos de socios. Nosotros teníamos una estimación de acabar el año con alrededor de 25 socios, entre los que ya están los trujales, que aúnan a más de cien personas, y el resultado es que ya somos 35. Esa cifra está muy bien, porque acabamos de empezar y la gente ha respondido.

Además, Aprora aparece en encuentros y eventos€

–Así es. Estamos viendo mucho interés por parte de los medios de comunicación, así como las invitaciones para participar en ferias y encuentros. Hace unos días era el Basque Country Center quien contaba con nosotros para un encuentro en Vitoria con un grupo de restauradores y en un restaurante. Está siendo evidente que el interés va en aumento, porque hemos emprendido esta tarea con mucha ilusión y eso al final se nota y es bueno para todo el sector.

¿La profesionalización de la gerencia ha sido un elemento positivo?

–La asociación necesitaba que el impulso viniera desde dentro. Ha sido el propio sector quien ha demandado que haya una persona que sea quien dinamice todo esto. Y que sea una persona, además, como es Jorge Martínez Bravo, que no solo tiene muchos conocimientos sobre este sector, sino también mucho arranque, es un emprendedor, con mucha iniciativa, muy proactiva, muy organizada y que tiene muy claros cuáles son los objetivos y cuál es la manera de conseguirlos. Y este nombramiento ha sido un acierto para la asociación, que ahora goza de una muy buena salud. Pero lo importante de todo esto, es que ha sido una demanda que ha salido del propio sector.