130 aniversario de la feria

Llodio potencia la feria del Viernes de Dolores

La cita ganadera del 3 de abril tendrá actividades durante todo el día

26.02.2020 | 08:20
Feria del Viernes de Dolores, en Laudio .

Llodio - El Ayuntamiento de Llodio, firme en su apuesta por promocionar todas las fiestas e hitos históricos que han sido y son fundamentales para entender el municipio que es hoy, ha diseñado una amplia agenda de actividades para todos los públicos con el objetivo de complementar la famosa feria ganadera del Viernes de Dolores o Dolumin Barikua que, el próximo 3 de abril, alcanzará su 130 edición. La concejala responsable de Fiestas y Relaciones con la ciudadanía de la localidad ayalesa, Maite Cortazar, ha destacado que, "ante el éxito de la fiesta y por el interés de esta corporación en resurgir las fiestas locales y patronales, y el patrimonio cultural de la localidad", Laudio ha querido "completar la agenda festiva con actos a lo largo de todo el día", lo que supondrá no limitarse exclusivamente "a la feria en sí" que duraba hasta avanzado el mediodía.

Así las cosas, en la plaza Aldai, en la Herriko plaza y en el aparcamiento de Laudioalde de la localidad se llevará a cabo una exposición y venta de productos agrícolas y ganaderos autóctonos, así como artesanales, a lo largo de toda la mañana. Además, se instalarán también algunos stands donde se podrá tomar un aperitivo acompañado con bebida.

Por la tarde, se podrá disfrutar del espectáculo Txorokil, que pretende recuperar y exhibir los antiguos oficios propios del patrimonio cultural y, al anochecer, se desarrollarán numerosos espectáculos musicales de estilos totalmente diferentes y orientados a diferentes públicos, para abarcar a todos los vecinos y vecinas.

"Queremos animar a toda la población a que participe de manera activa en esta fiesta que pretendemos cada año vaya evolucionando hasta recuperar su atractivo e identidad natural como referente en Euskadi", ha subrayado la responsable de fiestas en Laudio.

Desde el año 1890 No en vano, se trata de una feria local que se remonta a la época del poderosísimo primer marqués de Urquijo, que dejó un mandato en su testamento para ayudar y premiar económicamente a agricultores y ganaderos residentes en esta comarca del territorio alavés. "El año siguiente a su deceso y en cumplimiento del mandato, el 7 de mayo de 1890 se acordó instaurar unos premios repartidos en 17 categorías, con los que se impulsaban aquellas ferias ganaderas que cada primer domingo de mes se celebraban en la ermita de San Roque", recuerda la edil de Fiestas.

Ésta también añade que, por su fecha de fallecimiento -un 30 de abril, próximo al Viernes de Dolores de aquel año- y por reforzar aquella fuerte devoción cristiana, se instauró esa fecha como día de los premios en los que participaban baserritarras de la comarca, pero también tomaban parte en las compraventas gente de Gasteiz, Cantabria y otros lugares, ya que la feria alcanzó gran renombre.

Con todo, "no se llevó a cabo todos los años ya que era una convocatoria privada y se atenía a las circunstancias del momento pero, consciente de su importancia en toda la comarca, el Ayuntamiento se hizo cargo de esta a partir de 1950, algo que ha llegado hasta nuestros días", incide.

Sea como fuere, desde su inicio en 1890, la feria de Viernes de Dolores/Dolumin Barikua ha sido uno de los principales referentes comarcales en el ámbito agrícola-ganadero. Además, este evento atrae a Laudio a infinidad de visitantes que, junto a los locales, aprovechan la cita para sumergirse en un ambiente festivo único, de marcado carácter identitario y que "nos enlaza con aquel pasado que ya dejamos atrás, pero del que no queremos desligarnos", sentencia Cortazar. De hecho, esta cita con el sector primario marca el inicio de las vacaciones de Semana Santa en todo el valle alavés.

Origen. El Viernes de Dolores se remonta a la época del poderosísimo primer marqués de Urquijo, que dejó un mandato en su testamento para ayudar y premiar económicamente a agricultores y ganaderos de la comarca. El año siguiente a su deceso y en cumplimiento de ese mandato, el 7 de mayo de 1890 se acordó instaurar unos premios repartidos en 17 categorías, con los que se impulsaban aquellas ferias ganaderas que cada primer domingo de mes se celebraban en la ermita de San Roque. El origen de esta feria.