El hombre de paja purga sus males por carnavales

Egino, Ilarduia y Andoin reviven el Carnaval rural, la fiesta que anuncia el despertar de la naturaleza

15.02.2020 | 06:18

agurain - El sonido de los cencerros y el colorido nos trasladan en los carnavales rurales de nuestra tierra a momentos de antaño que, con un gran esfuerzo, gentes con una gran ilusión han conseguido recuperar. En Ilarduia, Egino y Andoin, localidades de este municipio, han logrado con mucho tesón recuperar unos carnavales rurales con viejos personajes que hoy volverán a salir a la calle para revivir el rito de la fiesta que anuncia el despertar de la naturaleza con el hombre de paja como el culpable de los males acaecidos durante el año en el municipio.

El sábado anterior a Jueves de Lardero, Ilarduia, Egino y Andoin se juntan para organizar el Carnaval rural de Álava en la Cuadrilla de Lautada. Un centenar de vecinos y vecinas de estos tres pueblos del municipio de Asparrena dan vida a los porreros y demás personajes de esta fiesta tan tradicional que comienza a mediodía con una comida de hermandad. El recorrido se lleva a cabo para unir los tres pueblos con carnavales similares. Más de 80 personas se enfundarán sus ropas de carnaval para participar en esta fiesta tradicional. En cada pueblo, los integrantes de la comitiva hacen la pedida. "Van de casa en casa pidiendo y te dan lo que buenamente creen conveniente para después compartir entre todos, aunque en alguna tenemos que robar alguna cosillas, ya que el carnaval es tiempo de transgresión", explican los organizadores.

La comitiva carnavalesca partirá desde Ilarduia. En torno a las 16.30 horas empezará la ronda por la localidad y visitarán varias casas en busca de manjares. La música y la danza acompañarán al cortejo. "La comitiva al paso por el cementerio pasa en silencio a modo de respeto", explican desde la organización. Ya en Egino, el hombre de paja abandonará el burro sobre el que ha hecho el recorrido para subirse a un carro de bueyes mientras los presentes degustan torrijas y toman chocolate. Tras la petición de rigor por parte de las puntillas entrarán en la plaza de Andoin donde se empalará al hombre de paja. Desde lo alto escuchará su sentencia y un año será condenatoria. Se le acusará de todos los males acaecidos en el municipio durante los últimos doce meses y acabará en la hoguera mientras la comitiva baila a su alrededor. - E.S.P.