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Alavés-Barça: conquistar la montaña más alta

Los babazorros necesitan puntuar contra el Barça para aumentar sus opciones en la batalla por la permanencia

Alavés-Barça: conquistar la montaña más altaEnric Fontcuberta / Efe

El partido de esta noche (21.30 horas) en Mendizorroza va a marcar seguro el rumbo final de la temporada del Deportivo Alavés. Con solo tres jornadas por delante y dos puntos por debajo del Girona, que ahora mismo marca la permanencia, los babazorros llegan al duelo ante el Barcelona con la obligación de puntuar para no encarar la recta final encomendados al milagro. El empate firmado en el Martínez Valero (1-1) no calmó del todo las urgencias albiazules y deja al equipo en la incómoda tesitura de tener que arañar algo contra el campeón de Liga.

Y precisamente ahí aparece la paradoja que acompaña a la cita. Los de Hansi Flick, ya con el título en el bolsillo tras ganar al Real Madrid, aterrizan en Vitoria-Gasteiz después de días de celebraciones y con varios de sus futbolistas con la cabeza puesta en el Mundial de este verano. Se esperan rotaciones, las bajas de Lamine Yamal y Raphinha –este último por sanción– le restan pegada y, en general, el contexto invita a pensar que no será el mejor Barça del curso el que pise el césped del Paseo de Cervantes.

No hay mejor momento para medirse a los culés, pero eso no significa que el encuentro vaya a ser sencillo. El técnico alemán ha dejado claro que quiere alcanzar los cien puntos, manteniendo viva la exigencia competitiva del grupo, y el potencial de la plantilla azulgrana es lo suficientemente alto como para resolver cualquier partido en un par de chispazos. Por algo han conseguido un balance de 30 victorias, un empate y cuatro derrotas esta campaña.

De ahí que el Alavés no pueda permitirse fisuras. Si quiere puntuar –ganar sería el escenario soñado, empatar el aceptable–, está obligado a corregir las carencias defensivas que tantos disgustos le han traído en las últimas semanas. Frente a un rival con la calidad ofensiva del Barça, cualquier descuido se paga el doble. Y al otro lado del campo, el Glorioso necesita una eficacia que no siempre ha tenido: las ocasiones, contra equipos así, llegan a cuentagotas, y desaprovecharlas suele equivaler a salir del campo sin recompensa. Nada nuevo.

En este escenario, el factor Mendizorroza adquiere una dimensión enorme. Se espera lleno, y el ambiente, en una noche con tanto en juego, puede transformarse en otro jugador más sobre el verde. Los gasteiztarras necesitan que su estadio se convierta de verdad en el fortín que no ha sido durante el curso. Es la oportunidad perfecta para revertir esa dinámica, demostrando desde el pitido inicial quién es realmente el que se está jugando algo en este encuentro intersemanal.

PENDIENTES DE TONI

Se espera que Quique Sánchez Flores apure los recursos disponibles. La principal novedad es la recuperación de Carles Aleñá, que regresa a la convocatoria tras cumplir sanción en Elche y se postula como una alternativa de peso en el centro del campo, aunque no está garantizada su presencia en el once inicial. Sigue siendo baja Lucas Boyé, a quien se espera en Oviedo, y Toni Martínez llega a la cita, pero no al cien por cien. Según explicó Quique, arrastra molestias “desde hace tiempo”.

Enfrente, más allá de las ausencias citadas, Flick mantiene una plantilla larga y reconocible. Aun con rotaciones de por medio, el banquillo culé suma argumentos de sobra para inquietar a cualquier defensa, y esa profundidad ha sido precisamente uno de los rasgos que han llevado al Barcelona a coronarse antes de tiempo. La advertencia, por tanto, es clara: el campeón se relaja, pero no se entrega. Y al Alavés le toca aprovechar esa pequeña rendija sin caer en la tentación de pensar que el rival se la regalará.

PRECEDENTES

El precedente más reciente entre el Alavés y Barcelona data de este mismo curso, el 29 de noviembre. Los blaugranas vencieron por 3-1 con un gol de Lamine Yamal y dos de Dani Olmo. Antes de esos tres tantos, los de Eduardo Coudet se habían adelantado en el primer minuto por medio de Pablo Ibáñez. Los babazorros compitieron y tuvieron ocasiones para puntuar, pero les faltó acierto en momentos clave. Jonny, frustrado por un paradón de Joan García, y Boyé la tuvieron para el 1-2 y el 2-2.

Recordando lo ocurrido previamente sobre el césped de Mendizorroza, el balance es de cinco victorias, los mismos empates y 14 derrotas para el Glorioso. El último triunfo local se dio el 1 de diciembre de 2001, con Mané en el banquillo albiazul y Carles Rexach en el culé. Llorens, de penalti, e Ibon Begoña fueron los goleadores aquel día (2-0).