La remontada del Athletic Club en Mendizorroza supuso un jarro de agua fría para el Alavés, que se mantiene con 36 puntos en la clasificación con todo pendiente de cara a las últimas cuatro jornadas de competición.
El equipo de Quique Sánchez Flores pende de un hilo para poder mantener un año más la categoría y evitar así el descalabro que supondría un descenso para el conjunto albiazul.
El Glorioso se enfrentará en la próxima jornada contra un rival directo en la lucha por la salvación: el Elche. Sin embargo, el encuentro del sábado no será nada sencillo ya que los dirigidos por Eder Sarabia se encuentran en un gran momento encadenando tres victoria consecutivas.