Los vecinos de San Cristóbal y San Martín verán, por fin, movimiento en dos importantes infraestructuras pendientes de mejora en sus barrios. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha anunciado el desbloqueo de las obras para sustituir las barandillas de los puentes de San Cristóbal y Pedro Asúa, unos trabajos que arrancan oficialmente este lunes 4 de mayo.

La intervención ha permanecido en vía muerta durante casi medio año. El motivo no ha sido presupuestario, sino administrativo. Al tratarse de estructuras que sobrevuelan la línea ferroviaria Madrid-Irún, cualquier movimiento requería el permiso explícito de ADIF. Tras cinco meses de espera, la autorización ya está sobre la mesa del departamento de Espacio Público.

Seguridad y protección antivandálica

El proyecto, adjudicado a la empresa DRAGA GROUP 2008, S.L., cuenta con una inversión de 200.349,08 euros y un plazo de ejecución de cinco meses. El objetivo principal es atajar el evidente estado de deterioro, oxidación y desgaste que presentan las protecciones actuales tras décadas de exposición a la intemperie.

Puente de Pedro Asúa Ayuntamiento de Vitoria

La renovación no será meramente estética. Según detalla el proyecto, se instalarán nuevas protecciones de tipo antivandálico en los tramos que coinciden con el paso de los trenes, cumpliendo así con las estrictas normativas de seguridad ferroviaria. En el resto de los puentes, se procederá a una sustitución integral para garantizar la integridad de los peatones.

Mejoras en la accesibilidad de San Cristóbal

La concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, ha valorado positivamente el fin de esta espera, subrayando que se trata de una "actuación prioritaria" para la ciudad. "Hemos trabajado durante meses para desbloquear una obra que dependía de autorizaciones externas imprescindibles", ha señalado la teniente de alcaldesa, insistiendo en que la coordinación con ADIF seguirá siendo constante para evitar riesgos durante los trabajos.

Además del cambio de barandillas, el puente de San Cristóbal recibirá un "extra" de mantenimiento. El Consistorio aprovechará la entrada de las máquinas para mejorar la pavimentación de la acera, una demanda recurrente de los usuarios que transitan a diario por esta vía para reforzar la accesibilidad y comodidad peatonal.

Si los plazos se cumplen esta vez sin nuevos imprevistos, los dos puentes lucirán su nueva imagen y, sobre todo, su nueva seguridad, de cara al próximo otoño.