Toca seguir remando, no queda otra. El Deportivo Alavés, que se puso dos veces por delante en Mendizorroza, pudo vencer al Athletic y sumar este sábado tres puntos especialmente importantes para su objetivo de la permanencia, pero acabó claudicando en el último derbi de la temporadaNico Williams, decisivo con un doblete en la recta final, dejó sin valor los goles de Antonio Blanco y Nahuel Tenaglia (2-4).

No hubo sorpresas en el once inicial que presentó Quique Sánchez Flores para el último derbi de la temporada. Tal y como se esperaba, Ibra Diabate entró en lugar del lesionado Lucas Boyé y, además, el técnico madrileño agregó la novedad de Denis Suárez, en el sitio de Carles Aleñá. Por lo demás, continuidad al dibujo por el que ha apostado el conjunto gasteiztarra desde el cambio en el banquillo.

El Alavés no pudo mandar en los primeros compases. El Athletic saltó mejor plantado al césped de Mendizorroza y jugó parte importante del arranque en campo babazorro, aunque sin generar excesivo peligro. La valentía de Ángel Pérez por la banda derecha fue el único camino que encontraron los de Quique para quitarse la presión rojiblanca de encima, y una de sus acciones tuvo un desenlace inmejorable.

Sobre el minuto ocho de partido, Ángel recibió cerca del área bilbaína y, aun siendo derribado por Nico Williams, logró dar un pase que Blanco aprovechó para poner el balón en la escuadra de Unai Simón, con un potente y colocado derechazo (1-0). Nada pudo hacer el portero alavés para evitar un primer tanto que, además, le sirvió al Glorioso para adelantar líneas y, por ende, no estar metido tan atrás.

Y apenas sufrió el Alavés hasta la conclusión de la primera mitad. El control del juego estuvo mucho más repartido y, en un saque de falta de Denis, la pelota le cayó a Toni solo dentro del área del Athletic, pero el punta murciano no consiguió rematar. Dio la sensación de que no esperaba verse tan liberado. Era la ocasión ideal para marcar el 2-0 de la tranquilidad, aunque hubo otra todavía mejor.

En otra acción, primero Ángel y luego Toni fueron derribados dentro del área rojiblanca y el colegiado señaló penaltien primera instancia, pero lo anuló después por fuera de juego, previa revisión del VAR. Más allá de esta decisión, cuando menos cuestionable por lo visto en la imagen, la actuación de Quintero González dejó mucho que desear, por no decir que fue de lo peor que se ha visto esta campaña.

Los visitantes por su parte, tuvieron como arma principal a Nico. Ahora bien, pese a que tanto Ángel como Jonny sufrieron para defenderle, la realidad es que ninguna de sus acciones llevaron el suficiente veneno. No le gustó a Valverdelo que ofreció su equipo hasta ese momento y, como muestra de ello, realizó tres cambios en el intermedioRuiz de Galarreta (Jaure), Navarro (I. Williams) y Sancet (Gómez).

SEGUNDA MITAD

Esa revolución no tardó en darle frutos al Athletic, al menos en el marcador. Al poco de la reanudación, Navarro superó a varios defensores y su remate con la puntera tuvo la mala fortuna de tocar en Ángel y despistar a Sivera (1-1, min. 46). No se puso bonito el duelo a partir de ese momento, especialmente en las gradas. Las decisiones del árbitro colmaron la paciencia de los jugadores y la afición albiazul.

Visto que, de nuevo con el empate en el marcador del Paseo de Cervantes, los bilbaínos volvían a sentirse algo mejor que el Alavés, Quique renovó fuerzas en la medular con Guevara y Guridi, que sustituyeron a Denis e Ibáñez. Una tromba de agua tomó protagonismo entonces sobre el verde, complicando el juego de ambos, pero la climatología no podía ser excusa para no ir a por los necesarios tres puntos.

Y no la hubo para Tenaglia: el argentino, acostumbrado a marcar goles muy importantes, no desaprovechó su oportunidad en un córner (2-1, min. 68). Pero vencer al Athletic no iba a ser fácil y Sancet, en una jugada individual, puso otra vez las tablas no mucho después (2-2, min. 74). Y, tras ese segundo tanto, los de Valverde merecieron más y Nico confirmó la remontada con un doblete (2-3, min. 84; 2-4, min. 87).