El derbi vasco del sábado entre el Deportivo Alavés y el Athletic Club supondrá el regreso a Vitoria de Maroan Sannadi casi un año y medio después de su salida. El delantero, que dejó buenas sensaciones en sus primeros pasos como rojiblanco, atraviesa ahora un momento delicado, marcado por una grave lesión y la escasa confianza de Ernesto Valverde.

El atacante gasteiztarra salió cedido al Barakaldo tras firmar 17 goles en sus dos temporadas con el "Miniglorias" en Segunda Federación. Su destino tenía un objetivo claro: seguir creciendo antes de dar el salto definitivo al primer equipo babazorro.

Sin embargo, aquel regreso nunca llegó. Su excelente rendimiento en el Barakaldo –11 goles en 20 partidos en Primera Federación– despertó el interés del Athletic. Dada su filosofía, el club de San Mamés vio en él una oportunidad de mercado y, en plena irregularidad de Gorka Guruzeta, decidió incorporarlo en invierno para reforzar la competencia en la delantera.

Un inicio prometedor

En un primer momento, la apuesta pareció acertada. Desde su llegada, Maroan destacó por su potencia física y su capacidad para jugar de espaldas, cualidades que le valieron el apodo de “el elefante africano”. Su impacto fue tan inmediato que ganó más protagonismo y llegó a asentarse como titular en varios tramos por delante de Guruzeta.

Su papel fue especialmente relevante en la Europa League, donde el Athletic alcanzó las semifinales con Maroan como referencia en las eliminatorias. Entre sus acciones más destacadas, provocó la expulsión de Mats Hummels en el duelo de vuelta de octavos ante la Roma, lo que después fue clave para el pase rojiblanco a los cuartos de final.

Cerró su primera campaña como rojiblanco con cifras discretas –un gol y una asistencia en 16 partidos– pero dejando señales claras de su potencial y margen de crecimiento.

Una grave lesión

Todo apuntaba a que su segunda temporada en Bilbao sería la de su consolidación. De hecho, arrancó la 2025-26 como titular y marcó en la victoria por 3-2 frente al Sevilla. Pero su protagonismo fue diluyéndose con el paso de las jornadas, nuevamente en favor de Guruzeta, hasta que en noviembre llegó el golpe definitivo: una grave lesión en el menisco de la rodilla derecha.

El delantero ya arrastraba molestias desde el inicio del curso debido a una afectación meniscal de larga evolución, que terminó obligándole a pasar por quirófano el 3 de noviembre.

Maroan Sannadi juega un balón ante el Espanyol la temporada pasada. AFP7 vía Europa Press

Su recuperación se prolongó durante cinco meses, un periodo en el que el Athletic atravesó una campaña irregular, también en el apartado ofensivo, donde le costó generar y concretar ocasiones. En ese contexto, parte de la afición veía en el regreso de Maroan una posible solución para reactivar al equipo.

Regreso sin continuidad

Pero la realidad ha sido otra. Tras reaparecer el 5 de abril ante el Getafe –disputando los últimos 18 minutos–, Maroan no ha vuelto a contar para Valverde. Ni siquiera ha entrado en las convocatorias recientes y, ante la ausencia de parte médico, todo apunta a una decisión técnica.

Así, el delantero afronta su vuelta a Vitoria con escasas opciones de participar. El gran momento de Guruzeta, que suma ya 16 goles esta temporada, le ha relegado a un papel completamente secundario que también ha afectado enormemente su oportunidad de ser convocado con Marruecos para el Mundial.

Lo que comenzó como una historia prometedora se ha ido diluyendo con rapidez. Aún falto de ritmo competitivo y sin la confianza del técnico, su protagonismo en este tramo final es una incógnita. Tal vez ni siquiera vuelva a sumar minutos este curso.

Eso sí, el próximo verano se abrirá una nueva puerta de oportunidades para el delantero. La llegada de un nuevo entrenador a San Mamés podrá suponer un giro en el rumbo de una carrera que, por ahora, avanza entre luces y sombras.