Sin suerte en el Bernabeú
Los albiazules se toparon hasta dos veces con la madera y encajaron un gol tras un rebote
El Deportivo Alavés firmó un partido muy serio en el Santiago Bernabéu, aunque no pudo evitar la derrota final por 2-1. Y es que, a diferencia de los merengues, la suerte no acompañó a los de Quique durante el encuentro.
Los babazorros dispusieron de varias ocasiones para anotar más que el único tanto logrado ya sin prácticamente tiempo en el marcador. Además, en labores defensivas tampoco contaron con demasiada fortuna, como quedó patente en el desgraciado gol de Mbappé.
Real Madrid 2-1 Alavés: esfuerzo sin recompensa en el Bernabéu
El Glorioso venía cuajando una buena actuación, logrando que el Real Madrid no generara ocasiones claras a pesar de monopolizar una posesión alta, pero en gran medida estéril.
De hecho, el Alavés tuvo las oportunidades más claras hasta el primer gol de los madrileños, como una internada por banda de Ángel Pérez nada más arrancar el choque o un disparo lejano de Toni Martínez que Lunin despejó con apuros.
Golpe con fortuna
No obstante, fue el Real Madrid el que supo hacer valer su pegada primero. A la media hora de encuentro, Mbappé recibió el balón fuera del área albiazul y, sin opciones de pase y rodeado de rivales, optó por el disparo lejano.
El 1x1 del Real Madrid-Alavés: Toni Martínez, un gol más para la cuenta
Un tiro aparentemente sencillo para un portero de la categoría de Sivera, pero un rebote en Jonny Otto –que trataba de bloquear el chut– desvió la trayectoria, sorprendiendo al guardameta y adelantando al Madrid en el marcador.
A los dirigidos por Álvaro Arbeloa les sonrió el azar en una jugada sin aparente peligro, mientras que al Alavés le fue esquivo. En el descuento de la primera mitad, Toni Martínez –muy activo– remató de primeras un buen centro de Yusi, pero el balón se estrelló en el poste derecho. Por centímetros, el empate no llegó antes del descanso.
Insistencia con poco acierto
En la segunda mitad, el ritmo del choque decayó, aunque el guion se mantuvo: el Madrid volvió a imponer su eficacia. Esta vez fue Vinicius quien, con un preciso disparo lejano, amplió la ventaja hasta el 2-0.
Oportunidad perdida para Denis Suárez
Quique trató de agitar el partido con cambios y su equipo dio un paso adelante en el último cuarto de hora. Sin embargo, el ansiado gol que parecía tan cercano se resistía continuamente, ya sea por malas decisiones ofensivas, por la buena labor de la zaga de la capital o, simplemente porque el azar no pareció acompañar en ningún momento.
Entre un inspirado Lunin y los constantes bloqueos de la defensa blanca, el Alavés no encontraba el camino para traducir su buen juego en el marcador. En el minuto 81, la historia se repitió: otro centro lateral, esta vez desde la derecha, terminó con un remate –tras un gran escorpión de Toni– que Parada cabeceó al palo. De nuevo, la fortuna daba la espalda.
Cuando por fin llegó el gol albiazul, ya era demasiado tarde. Fue en el descuento cuando al fin Toni pudo introducir el balón al fondo de las mallas del Real Madrid para lograr el defintitvo 2-1. Apenas quedaba tiempo y, pese al empuje final, no hubo margen para buscar el empate.
El Alavés se marchó del Bernabéu con una derrota que deja sensaciones encontradas: orgullo por la imagen mostrada y frustración por un resultado condicionado por la falta de acierto y una pizca de suerte. Un partido que en muchos sentidos refuerza el camino a seguir para el tramo decisivo de la campaña, pero que también recuerda que, especialmente ante rivales de este nivel, cada detalle cuenta.