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El Alavés B se acerca al liderato

Un gol de Aitor Mañas en la recta final culmina la remontada ante el Utebo (2-1) y afianza a los de Molo Casas en los puestos nobles de la clasificación

El Alavés B se acerca al lideratoDeportivo Alavés

El Alavés B se impuso por 2-1 al Utebo en el duelo directo que ponía en juego en Ibaia el segundo puesto de la tabla, en el que se coloca el filial babazorro de forma provisional en espera de lo que haga el Tudelano. Por segunda semana consecutiva la victoria de los de Molo Casas llegó tras darle la vuelta a un marcador que empezó siendo adverso.

Los aragoneses se adelantaron cerca de los veinte minutos de juego, pero como ya había hecho la pasada jornada en Sestao el Miniglorias remontó hasta hacerse con los tres puntos. Chema Aragüés antes del descanso y Aitor Mañas ya en la recta final marcaron los goles de un meritorio triunfo que eleva a once la racha de partidos seguidos sumando del segundo equipo albiazul.

El respeto mutuo fue la tendencia de los primeros minutos, sin que ninguno de los dos se decidiera a abrir fuego en el área contraria. Fueron alavesistas los dos primeros destellos ofensivos, un balón filtrado con mucha intención por Alberto Moreno al que no llegó por poco Lander Pinillos y un disparo cruzado de Diego Morcillo que salió ligeramente desviado.

No tardó el Utebo en dar también sus primeros avisos en ataque, hasta que en el minuto 19 asestó el golpe con un auténtico golazo de David Rivera, que no se lo pensó dos veces a la hora de conectar un potente zurdazo que limpió las telarañas de la escuadra del marco vitoriano, defendido esta vez por Rubén Montero.

El 0-1 sumió a los de Molo Casas en unos minutos de confusión, que revirtieron a medida que se fueron reencontrando con su mejor versión. El oficio defensivo de los de Juan Casajús impedía que el Miniglorias encontrara fluidez en sus circulaciones de balón, pero no por ello los de Molo Casas dejaron de intentarlo en ataque en busca de un empate que encontraron a cuatro minutos del descanso.

Una triangulación por la banda llegó hasta Chema Aragüés, que una certera definición puso el esférico lejos del alcance de un Pablo Puyod que antes había salvado las tablas con un par de buenas intervenciones.

Llegar al intermedio con la igualdad restablecida fue un alivio para el Alavés B, que pudo comparecer en la reanudación sin la rémora de verse por debajo en el marcador. Reprodujo en cierto modo el segundo tiempo el arranque del primero, con ambos equipos viéndolas venir y cuidando su defensa antes de ir abiertamente a por la victoria.

Egoitz Muñoz, capitaneando al filial ante el Utebo.

Aire fresco con los cambios

No estuvieron lejos de adelantarse los albiazules en sendos remates de Iván Garrido e Izei Hernández, el primer hombre de refresco que introdujo Molo Casas, pero también el Utebo amenazó arriba y obligó tanto a la zaga como a Rubén Montero a actuar con diligencia para evitar que los aragoneses recobraran la ventaja.

Al paso por el minuto 74 una macro ventana de cambios, con dos novedades por bando, dinamizó el partido de cara a la recta final. Fue el Alavés B el que más se acercó a su propósito, ya que las entradas de Carlo Viso y Pablo Goitia aportaron aire fresco a la zona de creación. Peor suerte tuvieron los visitantes, que vieron como uno de los incorporados, Marcos Valhondo, tuvo que retirarse por lesión cinco minutos después.

Los jugadores del Alavés B celebran el tanto inicial de Chema Aragüés.

La paciencia del Miniglorias en un partido que supo decantar por detalles encontró premio a siete minutos del final. Corría el 83 cuando una acción bien elaborada desde la medular llegó hasta Aitor Mañas, cuyo remate alojó el balón en las mallas para poner por primera vez por delante a su equipo.

Tras el 2-1 Molo reforzó la zaga con la entrada de Álvaro, pero no renunció al gol de la sentencia incorporando también a Aimar González de Heredia. Con oficio defensivo y sabiendo hacer que los minutos pasaran a su favor, el Alavés B alcanzó el pitido final haciendo pocas concesiones que pusieran en peligro lo que tanto le había costado conseguir ante un Utebo que no bajó los brazos en su intento por volver a igualar.

Consumado un triunfo tan trabajado como valioso, el Miniglorias pone ya la mirada en la próxima jornada, en la que visitará al Náxara con el propósito de saldar una cuenta pendiente, ya que los riojanos fueron los últimos que ganaron al filial babazorro hace ya de ello tres meses.