Sevilla 1-1 Alavés: oportunidad perdida en el Pizjuán
Los babazorros, con un futbolista más durante gran parte del encuentro, solo consiguen un punto de su visita a tierras andaluzas
El Deportivo Alavés desaprovechó este sábado una gran oportunidad para dar un golpe sobre la mesa en la batalla por la permanencia. Con un futbolista más desde el minuto 16, los babazorros fueron incapaces de derrotar al Sevilla debido, sobre todo, a una muy pobre primera mitad. La reacción tras el descanso, gracias a los cambios, fue insuficiente. Valió para rescatar un punto, con gol de Toni Martínez (1-1).
Solo dos novedades introdujo Eduardo Coudet en su once inicial para el enfrentamiento en suelo hispalense. En concreto, el técnico argentino dio entrada a Yusi y Denis Suárez, en lugar del sancionado Jonny Otto y Pablo Ibáñez. Lo que no tocó fue el dibujo de las últimas jornadas, pese a que los resultados contra la Real en Copa y el Getafe en Liga no habían sido positivos. El 4-4-2 manda ahora mismo.
El partido comenzó con incertidumbre por ambas partes, pues el VAR tuvo que revisar en el inicio una acción en la que Juanlu entró con demasiada dureza a Yusi. Tras más de dos minutos de revisión, sin embargo, el colegiado no fue llamado a revisar la pantalla. Se quedó en amarilla. Aunque no aguantó mucho más el canterano local sobre el césped. Le mostraron la segunda tarjeta en el minuto 16.
El 1x1 del Alavés: Toni Martínez, otro gol para su cuenta
Ya en superioridad numérica, con tanto tiempo por delante, lo primero que trató de hacer el Alavés fue calmar el encuentro. El Sevilla reaccionó con rabia a la expulsión y, conscientes de que tal intensidad no era sostenible, los hombres del Chacho tuvieron claro que no encajar gol en ese tramo sería determinante. Y no lo consiguieron, en parte por no dar un paso adelante y dejar a los hispalenses jugar.
El varapalo llegó cuando ya había pasado el momento efusivo local. En una acción con fortuna, pero la cual hay que buscar. Algo que solo hizo el cuadro de Nervión. Los de Matías Almeyda, incluso con sus problemas para combinar, no dejaron de insistir y Sow se encontró una pelota en la frontal que acabó en la red después de tocar en Pacheco. Castigo merecido al conformismo gasteiztarra.
Así, con el 1-0 en el electrónico, se llegó al intermedio en el Sánchez Pizjuán, sin ocasiones de gol para el Alavés. Uno de los problemas del equipo, inofensivo por las bandas y por el centro, fue el poco entendimiento entre Blanco y Denis. Ambos perdieron más posesiones de las que acostumbran y, sin su acierto, las transiciones babazorras no funcionaron. Boyé fue el único capaz de generar algo en ese sentido.
REACCIÓN INSUFICIENTE
Esto también lo vio el Chacho, quien cambió por completo el doble pivote tras el paso por los vestuarios. Ander Guevara e Ibáñez saltaron al césped en lugar de los mencionados Blanco e Ibáñez y, junto a ellos, Ángel Pérez también sustituyó a Calebe. Si la idea del entrenador alavesista con estos cambios era aportar ritmo al partido, sin duda lo consiguió. El Glorioso empujó al Sevilla hacia su portería.
Yusi brinda oxígeno a la controvertida banda izquierda
Al Alavés, eso sí, no le iba a valer solo con mejorar su fútbol, también tendría que hacer frente al otro fútbol que seguro le iban a plantear los locales. Las pérdidas de tiempo empezaron a verse pronto. Por fortuna, el paso adelante de los visitantes dio frutos pronto, rompiendo los planes del Sevilla. En un córner lanzado por Aleñá, Toni se elevó por encima de la defensa andaluza y marcó de cabeza (1-1, min. 60).
Cambios que dan alas al Alavés
Un gol que motivó al conjunto albiazul, tanto como para tomar ventaja en el electrónico solo cuatro minutos después: Boyé, tras un barullo en el área que él mismo generó con un precioso caño a Nianzou, fusiló la red. No obstante, su diana fue anulada por fuera de juego milimétrico, aunque para ello hizo falta un largo tiempo de revisión del VAR. Al parecer, el delantero argentino molestó a Gudelj.
"Habría cambiado a diez al descanso de haber podido"
El choque se calentó según se acercaba al final, siendo Almeyda expulsado por sus reiteradas protestas y confrontación con los árbitros. Y no fue el único del banquillo que vio la roja, también lo hizo Joan Jordán. Esto no le vino bien al Alavés, que vio cortado su ritmo. Durante los más de 11 minutos de añadido, los babazorros no crearon ocasión alguna para culminar la remontada y llevarse los tres puntos.