Lucas Boyé apareció este domingo en Mendizorroza para salvar un punto (1-1) por el que el Deportivo Alavés no hizo grandes méritos. Irreconocibles en todos los sentidos, los albiazules arrancaron el año ofreciendo la que puede calificarse como su peor actuación del curso, al menos durante 70 minutos y, por supuesto, teniendo en cuenta el rival, un Real Oviedo colista y que no gana desde septiembre.

Pocas y esperadas fueron las novedades que introdujo Eduardo Coudet en su once inicial para el enfrentamiento con el cuadro carbayónYusi ocupó el lugar del sancionado Víctor Parada y Carles Aleñá entró en detrimento de Abde Rebbach. Es decir, el entrenador argentino modificó por completo la banda izquierda titular en el derbi contra OsasunaLucas Boyé, como se esperaba, comenzó en el banquillo.

El Alavés dio la sensación de saltar activo al césped, pero fue un espejismo. Tras unos primeros minutos en los que Aleñá no acertó a rematar un centro lateral y, en la jugada posterior, probó con un disparo desde fuera del área, el Oviedo tomó las riendas de la contienda y puso en muchos apuros a los babazorros. Y ni siquiera necesitó ser claro dominador del balón ni practicar un gran fútbol para ello.

A base de ímpetu, aprovechando los malentendidos y la poca contundencia del Glorioso en defensa, los carbayonesgeneraron hasta tres oportunidades muy claras para marcar antes del minuto 25Costas, en un córner, cabeceó al larguero en el primer susto; Viñas, solo dentro del área, remató desviado cuando la hinchada azul ya cantaba el 0-1; y el tiro de Reina, cerca de la frontal, lo detuvo cómodo Sivera.

Ojiplática por lo que estaba sucediendo, además de por la falta de acierto en las transiciones y por perder todas las segundas jugadas, la afición no tardó en pedir un mayor esfuerzo por parte de los suyos. Y con razón: el colista de Primera, incapaz de ganar un partido desde septiembre, estaba siendo muy superior al Alavés en Mendizorroza y, si no iba ganando, era por su nula pegada.

Esos cánticos provocaron una reacciónDemasiado estéril, pues los locales no fueron capaces de exigir al portero Escandell, pero necesaria para no marcharse al descanso con tan malas sensaciones. Durante esos minutos de mejoría, del 28 al 45, lo más reseñable fue un disparo de Ibáñez que se topó con el larguero. Eso sí, el Oviedo volvió a tener el 0-1 en las botas de Reinamuy lento dentro del área.

Salvo Sivera, todos los babazorros pudieron ofrecer una mejor versión a lo largo de la primera mitad. Ni la línea de atrás mostró seguridad, ni la medular movió bien el balón ni los hombres del ataque mostraron ni la verticalidad ni la presencia necesaria. Algo a lo que el Chacho reaccionó metiendo como revulsivos a Carlos Vicente y Boyé por Denis y Calebepoco de ambos, tras el paso por los vestuarios.

Ahora bien, de poco sirvieron los cambios. El Alavés siguió frío al inicio de la segunda mitad y Viñas, en una buena contra, no perdonó esta vez (0-1, min. 56). Este jarro de agua fría, sin duda merecido, dejó grogui a los locales varios minutos, pero luego despertaron con dos prometedoras llegadas, aunque sin aciertoProtesoni y Abde fueron los dos siguientes en saltar al campo, en lugar de Ibáñez y Aleñá.

La cuestión fue que el Alavés emprendió el camino hacia el empate con el corazón y no con la cabeza. Esto pudo salir mal, pues Viñas tuvo un mano a mano para marcar el segundo tanto visitante, pero salió bien. Boyé, sin pensárselo dos veces, tomó la responsabilidad en una falta y clavó la pelota en la escuadra de la portería de EscandellImposible para él, y eso que estaba a 25 metros (1-1, min. 69).

Ese gol motivó tanto al equipo gasteiztarra como a Mendizorroza. El Glorioso tomó entonces las riendas del encuentro y a ello ayudó todavía más la expulsión de Viñas, que vio la segunda amarilla. Al menos hasta que Protesoni vio la roja ya en el epílogo. A partir de ese momento, ninguno dispuso de ocasiones para llevar el triunfo, casi que se conformaron con el punto.