El Athletic echa sus redes en el caladero de Ibaia
La marcha de Igor Martínez al conjunto bilbaíno sirve para rubricar una tendencia que se ha incrementado en los últimos años, la marcha de los mejores jugadores alaveses al cuadro rojiblanco.
lA factoría de Ibaia se ha convertido en los últimos tiempos en uno de los mejores caladeros de pesca para un Athletic de Bilbao que ha encontrado en el Alavés un excelente mercado a la hora de hacerse con emergentes valores de una cantera vasca que no anda excesivamente sobrada de talento en los últimos tiempos. Las necesidades de unos y otros han convertido los sesenta kilómetros que separan ambas ciudades en un camino muy transitado para perlas de la cantera albiazul que encuentran en el club rojiblanco la oportunidad de oro de dar un importante salto deportivo.
La historia no es nueva, pero los últimos capítulos se han escrito en fechas muy recientes. Por un lado, el Athletic y su imperiosa necesidad de intentar contratar a todo joven vasco que demuestre maneras le ha conducido a escrutar al máximo su nicho de mercado, encontrando en Ibaia muchos productos de calidad. Por otra parte, la crítica situación económica en la que se encuentra sumido el club vitoriano ha convertido las ventas en una obligación ineludible.
En esta tesitura se enmarcan los traspasos de los dos últimos alaveses que han cubierto el viaje entre el Paseo de Cervantes e Ibaigane. Igor Martínez y Óscar de Marcos, líderes de una generación y llamados a ser los referentes de futuro del Alavés, han hecho las maletas en busca de un futuro deportivo con cotas más elevadas del que les podía ofrecer su club de formación, sumido en una época de catarsis.
La explosión de De Marcos, que en apenas medio año pasó de Tercera División a jugar en Europa, supuso el restablecimiento de los trasvases entre Alavés y Athletic. El genial futbolista de Laguardia maravilló en la media temporada que vistió la camiseta del primer equipo albiazul, confirmando de esta manera todos los buenos augurios de que venía precedido, y puso rumbo a Bilbao, tras abono de 350.000, para seguir formándose en Lezama, aunque sus prestaciones le abrieron un hueco en el primer equipo, con sensacionales resultados.
El mismo camino que su buen amigo sigue ahora un Igor Martínez cuya venta reportará a las arcas albiazules otros 250.000 euros. Su paso por el primer equipo, aunque algo más largo, también ha sido meteórico. Apenas dos temporadas y media le han servido para demostrar que su nivel está muy por encima de lo que en estos momentos puede ofrecerle el Alavés y ahora pretende seguir el camino marcado por De Marcos y, en la pretemporada, convencer a Joaquín Caparrós de que es un jugador de Primera.
En breve, otro alavés de la misma generación puede seguir el mismo destino que sus dos amigos. Jonathan Reguero, el hombre que completa ese mágico tridente que estaba marcado a hacer historia con la camiseta albiazul, también tiene en Bilbao su próximo destino.
Para el delantero, sin embargo, el camino será un poco más tortuoso. Una temporada en el primer equipo sin apenas oportunidades y un futuro poco halagüeño en Vitoria han conducido al punta vitoriano a hacer las maletas. Su destino será el filial rojiblanco, pero también espera tener la posibilidad de ganarse algunos minutos en el primer equipo con su esfuerzo en los entrenamientos.
senda conocida El camino que ahora recorren De Marcos, Igor y Reguero ya lo han pasado anteriormente otros albiazules, aunque, sin duda, el caso más destacado fue el que protagonizó en el verano de 1999 Sívori. Alrededor de 350 millones de pesetas -además de los traspasos de Ibon Begoña y Jon Solaun- puso sobre la mesa el conjunto bilbaíno para llevarse al por entonces prometedor delantero vitoriano, quien posteriormente no tuvo fortuna en Bilbao y comenzó un largo periplo que aún le mantiene en activo en el Águilas.
Tiempo antes de desembarcar en Bilbao, en el conjunto albiazul también militaron Gaizka Toquero, Eduardo Estíbariz o Andoni Zubizarreta, natural de Aretxabaleta pero nacido en Vitoria. En tiempos recientes, otros alaveses que en los últimos años han vestido la camiseta rojiblanca han sido Iñigo Vélez de Mendizabal, Aitor Ocio, César Fernández de las Heras, Aitor y David Karanka o Felipe Guréndez.
Algo más en el tiempo hay que remontarse para encontrar a otros dos alaveses que marcaron una época en el equipo de San Mamés, como son los casos de José Ramón Alexanco (cuatro temporadas antes de irse al Barcelona) o el goleador Peio Uralde (40 dianas en tres campañas).
Estos fueron los pioneros, pero ha sido en la actualidad cuando el fútbol alavés se ha hecho con un hueco relevante en el Athletic. Sin ir más lejos, la próxima temporada serán cuatro los futbolistas de la provincia que compartan la camiseta rojiblanca, ya que si Igor Martínez se acaba quedando en el club de Ibaigane, se unirá a los ya leones De Marcos, Toquero y Aitor Ocio, ejemplos de la pujanza alavesa.