“La robótica y la automatización son muy transversales, Robotekin quiere abrir la puerta a otros sectores”
“Los robots van a permitir que las empresas puedan tener a personal haciendo trabajos mucho más estratégicos”
“Los tres ejes estratégicos de Robotekin son conectar, compartir y divulgar”, resume su directora general. Tradicionalmente se asocia robótica y automatización con automoción, máquina-herramienta... pero uno de los objetivos en los que ya está trabajando es en involucrar a otros sectores, como construcción, farmacéutico o agroalimentario.
Robotekin nació en el Parque Tecnológico de Álava en 2023, con el impulso de la Diputación alavesa y el Gobierno Vasco, y se presentó como el primer hub de robótica y automatización de Euskadi. Tres años después, ha duplicado su número de socios hasta superar los 60. Leire Balzategui llegó a la dirección general de la Asociación Vasca de Robótica y Automatización en febrero y estos primeros meses han estado marcados por “la escucha activa” a sus socios.
Con el objetivo de consolidar ese ecosistema vasco de robótica y automatización, Balzategui apuesta decididamente por la diversificación sectorial –abriendo la puerta a ámbitos como la construcción o la industria farmacéutica– y por hacer más presentes estas tecnologías entre las pequeñas y medianas empresas. Porque la robótica y la automatización no son solo palancas de competitividad, subraya Balzategui, “ayudan a ser más eficiente, a mejorar tu calidad, mejorar tu trazabilidad, el tema de sostenibilidad...”.
Unos meses intensos en los que Balzategui acaba de ser incluida por AMPEA en su Who is who de las veinte mujeres más destacadas de la industria tecnológica alavesa. “Creo que es muy importante tener referentes cercanas en Álava y en Euskadi con trayectorias reales, que se lo han tenido que currar. Es importante fomentar estas disciplinas STEAM, porque cada vez hay menos mujeres estudiando ingeniería, robótica o automatización...; y también es importante acercar la tecnología a los jóvenes”.
Asumió la dirección de Robotekin en febrero. ¿Qué balance hace de estos primeros meses al frente de la asociación?
–Han sido meses superintensos porque entré con muchas ganas y con ganas de escuchar también a los socios. Una parte muy importante de Robotekin es esa escucha activa. Y siempre les digo cuando voy a visitarles vosotros, la carta a los Reyes Magos o al Olentzero, decidme todo lo que os gustaría que Robotekin hiciese para vosotros. Como los perfiles de socios son muy diferentes, es nuestra labor ver cómo podemos encajar esas peticiones, retos, esas necesidades que tienen para crear esos espacios, jornadas, acciones que les puedan ayudar.
Sus socios tienen perfiles variados, ¿aparecen en esas peticiones puntos comunes?
–Robotekin nace hace tres años y como nace con el impulso de la Diputación Foral de Álava y está ubicada en Álava es verdad que entran usuarios finales principalmente del sector de la automoción. ¿Qué está pasando? Que con la incertidumbre que hay ahora en el sector de la automoción, principalmente pymes que igual estaban muy centradas en automoción ahora están queriendo diversificar. En esa diversificación, al final la robótica y la automatización son muy transversales y sí que están pidiendo que Robotekin sea un poco el nexo, abrir la puerta a esos otros sectores y a eso nos hemos puesto. De hecho, en la última junta directiva se aprobó la adhesión de un usuario final del sector farma. En marzo, hicimos un taller colaborativo con el Clúster de la Construcción, porque las constructoras demandan cada vez más la automatización y la robótica en sus procesos, no solo a la hora de construir.
“Es interesante que entre nuestros socios haya perfiles diferentes porque al final abarcamos toda la cadena de valor”
Se trata entonces de ampliar los sectores implicados en Robotekin...
–Atraer si es posible a Robotekin usuarios finales de otros sectores. Al final, los proyectos y las necesidades salen principalmente escuchando cuáles son las necesidades de esos usuarios finales. Son los que van a implementar esa tecnología, entonces, hacen falta usuarios finales para que luego esas ideas se lleven a la realidad.
"De la definición a la acción"
Ha hablado alguna vez de “pasar de la definición a la acción”.
–Robotekin tiene otra labor importante de llevar esas ideas a la implementación real. Para eso también es muy importante que esos usuarios finales nos cuenten cuáles son sus retos y necesidades, para que en Robotekin podemos podamos generar esos espacios donde colaboren todos estos perfiles diferentes de forma que se definan casos de uso que luego puedan aplicarse ya en ese usuario final. Cada perfil tiene una labor diferente: un centro tecnológico desarrollará una parte de la tecnología, pero no llega hasta donde llega la ingeniería, el integrador hará esa integración, la formación nos dará esos talentos que igual hacen falta... Al final, esos perfiles son complementarios, todos pueden estar conviviendo en un único caso de uso, pero luego lo importante es que ese caso de uso se lleve a esa implementación final con el usuario final. Y está la importancia de que ese usuario final ya no solo sea del sector de la automoción, que es verdad que había alguno de siderurgia, pero lo que necesitamos es que esté representado farma, agroalimentario, salud, construcción, aeroespacial, logística, movilidad...
“Nos gustaría poder ayudar a esas pymes que no lo tienen en su gen a entrar en esa transformación para que sigan siendo competitivos”
Robotekin tiene su sede en Araba, ¿se nota eso entre sus socios, se conoce suficientemente la asociación en el resto de la CAV?
–Estamos en Álava, pero es una asociación de Euskadi, vasca. Al surgir en Álava, también muchos de esos tractores estaban en Álava, entonces es verdad que a Gipuzkoa y Bizkaia igual ha costado más en llegar. También tenemos socios en Gipuzkoa y Bizkaia y, de hecho, las Robotekin Topaketak que hacemos intentamos que sean en todo en los tres territorios.
"Conectar, compartir y divulgar"
¿Y qué se encuentra quien se acerca a Robotekin?
–Se va a encontrar un ecosistema muy variado y muchas ganas. Una de las cosas que Robotekin ofrece es esa posibilidad de conectar con otros, hay muchas empresas que no se conocen entre sí. Por ejemplo, con las Robotekin Topaketak el socio que quiere puede abrir sus puertas y explicar un proyecto, un caso de éxito en el que ha trabajado... Otra cosa es que hay muchísimo conocimiento, pero está disperso. Entonces, un objetivo de Robotekin es que ese conocimiento sea colectivo. Entonces, estamos haciendo formación de socios a socios. Y luego, lo que digo siempre, todo eso que no se comunica no existe. Los tres ejes estratégicos de Robotekin son conectar, compartir y divulgar.
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¿Tiene Robotekin una vocación también hacia el exterior, hacia la internacionalización?
–Sí, sí. De hecho, Robotekin nace con el objetivo de convertirse en un hub de referencia internacional. ¿Qué pasa? Que las cosas no suceden de un día para otro. Hace falta tiempo, masa crítica, recursos... Tengo claro que ese tiene que ser el objetivo al que tiene que aspirar Robotekin, pero eso llegará dentro de cinco o diez años. Vamos a activar este ecosistema, que se conozca en Euskadi, que en Euskadi todos trabajemos a una y cuando en Euskadi Robotekin sea ya muy potente será mucho más fácil que miremos hacia el exterior. Pero eso no quita para que haya estado en Odense, semanalmente me reúno con el CEO del The National Robotarium, que es una asociación parecida que está en Edimburgo, y con Aquitania Robotics se hizo una misión en Baiona y en octubre ellos van a venir aquí.
Creo que ahora Robotekin tiene cerca de 60 socios, ¿tiene alguna hoja de ruta de objetivos en este sentido?
–Ahora mismo, 61. Yo prefiero tener 60 socios de los cuales 50 son activos, a tener 200 de los cuales diez son activos, porque al final Robotekin no tiene el objetivo de crecer como asociación, sino que quiere hacer crecer a los socios. Desde que yo empecé, creo que los cinco socios que han entrado son estratégicos, que van a aportar algo diferente, alguien del sector farma, un tractor, alguien que va a meterse muy de lleno en humanoides...
Perfiles y talento
Estamos hablando de socios con perfiles muy diferentes, grandes empresas tractoras a ‘startups’, pymes, centros tecnológicos, de formación... ¿cómo se lleva adelante ese objetivo de ecosistema con intereses tan variados y quizá en algún momento en competencia?
–Bueno, sí que tenemos un documento de compliance donde está muy claro que Robotekin sea ese espacio seguro donde puedan hablar sin tener miedo a que mi competencia está a mi lado. Creo que es interesante que haya perfiles diferentes porque al final abarcamos toda la cadena de valor. Un proyecto puede nacer desde una universidad, pasa a un centro tecnológico, a la ingeniería y luego ya se aplica en ese usuario final. Creo que sin centros de formación y universidades, Robotekin no tendría sentido. El talento nace de los centros de formación y de las universidades y hoy en día cada vez vemos que el talento es más necesario. Hay perfiles robóticos, pero un perfil robótico sin que sea sepa analizar datos y sin que sepa gestionar proyectos... Entonces, otra cosa que está intentando hacer Robotekin es identificar qué está demandando el mercado en cuanto a nuevos perfiles. Por ejemplo, la EHU tiene una labor muy importante en sacar microcredenciales. También tenemos un grupo de trabajo de formación y sensibilización, que ya ha hecho una labor muy interesante de crear un mapa de formación, identificar todas las formaciones que se dan en ámbito FP y en ámbito universidad en Euskadi.
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La cuestión del talento, de la falta de perfiles y la dificultad para atraer y mantener a ese talento preocupa en todos los sectores. Recientemente anunciaron una iniciativa junto al Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Álava. ¿Es esta otra línea de trabajo para Robotekin?
–Ese convenio de colaboración va a permitir que los socios de Robotekin que quieran podrán subir sus ofertas de trabajo a la bolsa de empleo del Colegio de Ingenieros Industriales y, a través del servicio Gurelan, esas ofertas abarcarán también a Gipuzkoa y Bizkaia. Desde Robotekin queremos impulsar esta rama de talento, pero claro, tampoco nos queremos convertir en un InfoJobs.
IA, robots...
¿Cuál es la situación de la robótica y la automatización en el tejido productivo alavés y vasco? ¿Se perciben por ejemplo diferencias entre las grandes empresas tractoras y las pymes?
–Sí, es muy diferente. Es verdad que todos los socios de Robotekin están, porque ya trabajan en robótica y automatización. Me refiero a aquellas pymes pequeñas o micropymes que no tienen la automatización y la robótica en su en su gen. Desde Robotekin, me gustaría poder ayudar a esas pymes a empezar a entrar en esa transformación, que empiecen a entender la importancia de la automatización para que sigan siendo competitivos. Luego está la introducción de los robots, que también ahora está el fantasma de que los robots nos van a quitar trabajo. Los robots te van a permitir no tener que hacer esos trabajos penosos, ergonómicamente duros, físicamente muy cansados, van a permitir que las empresas puedan tener a personal haciendo trabajos mucho más estratégicos, de mayor valor añadido. Robotekin no va a ser un prestador de servicios como tal, porque nosotros nunca vamos a hacer el análisis de cómo está tu pyme y qué necesitas para empezar a automatizar, pero sí que nos gustaría de alguna manera acercar la robótica y la automatización a esas pymes que todavía no las tienen en su ADN. Y muchas veces hablando con las pequeñas, nos dicen que es muy importante que se vaya poco a poco; o sea, que esa pyme que no está automatizada no la queramos hacer de repente transformar toda la planta, no, vamos a hacer cambios pequeños y vamos a ir viendo cómo ese cambio te está ayudando. No es solo competitividad, la robótica y la automatización te ayudan a ser más eficiente, a mejorar tu calidad, mejorar tu trazabilidad, el tema de sostenibilidad...
“Robotekin no tiene el objetivo de crecer como asociación, sino que quiere hacer crecer a los socios”
¿Cuáles son los retos que afrontan ahora la robótica y la automatización? ¿Es la IA también la gran protagonista en este ámbito?
–La IA está transformando la tecnología claramente. Hablamos, por ejemplo, de operaciones colaborativas, cómo el robot ahora colabora con el humano. También es importante en temas de seguridad, ahí hay mucha gente que quiere analizar esto porque al final un robot tiene que estar seguro trabajando junto al humano. ¿Qué pasa? Que hasta ahora los robots estaban programados, pero ¿qué pasa si los robots pueden empezar a aprender? La IA física, hay una startup en Robotekin que se está centrando en esto. Es verdad que la IA física ya se lleva mucho en Estados Unidos y en China, pero no tanto en Europa. Y luego el tema de los humanoides. Recientemente se ha conocido la noticia de que dentro de poco van a empezar a fabricarse humanoides en Arrasate.
