Alegría en Agurain y en toda la diócesis de Vitoria. Y es que la Academia Vasca de Gastronomía ha concedido el premio Gastro Goxua-Al mundo dulce a las Clarisas del Convento de San Pedro ubicado en Agurain.

Este reconocimiento llega tras un trabajo permanente en su obrador que cuenta con más de 30 años de tradición artesanal elaborando dulces desde su convento fundado en el año 1446.

RECETAS PROPIAS

Con recetas propias, ingredientes de máxima calidad y una tienda online que exporta también a Reino Unido, Francia o Japón, la labor de estas religiosas representa la fusión entre la centenaria tradición franciscana y la proyección nacional e internacional de sus mimados productos.

Para estas monjas, el obrador es un medio de autofinanciación para esta amplia comunidad contemplativa, el cual le permite mantener el convento y apoyar a su comunidad también presente en Ecuador entre otras obras con fines caritativos.

Así, las Clarisas se han convertido en parte inseparable del patrimonio histórico, espiritual y cultural de Agurain y en un referente de la repostería artesanal con arraigo y proyección.

La principal tarea de estas religiosas en la oración, con la que nutren su vida comunitaria y personal, levantándose con ella y terminando la jornada de la misma manera.

Pero tras la formación, la lectura, la adoración eucarística y el estudio de la Palabra, hay tiempo también para el trabajo entre los fogones, especialmente en épocas próximas a Navidad, cuando las ventas se quintuplican.

Así, lo que empezó en 1992 de manera tímida, hoy se ha convertido en toda una referencia repostera no solo en Álava, sino fuera de nuestras fronteras.