El diputado general de Álava, Ramiro González, ha advertido de que, "si no hay paz sindical" ni reestructuración de la deuda en Tubos Reunidos, no habrá inversores, y ha apelado a las "cúpulas sindicales" para que haya diálogo social. También ha afirmado que, "si hay inversión privada, seguro" que las instituciones ayudan.
En una entrevista concedida a Radio Vitoria, recogida por Europa Press, González ha señalado que Tubos Reunidos va "a un escenario de muchísima dificultad". "La empresa está en concurso de acreedores. Es el administrador concursal quien lleva las riendas de la empresa y quien tiene que ordenar ese proceso e intentar, si es posible, que ese proceso finalice con el mantenimiento de la capacidad industrial y del mayor número posible de empleos en la planta de Amurrio", ha explicado.
A su juicio, hay una "necesidad de diálogo social para que cualquier salida a la situación de la plantilla se produzca mediante acuerdo", lo que es "tremendamente importante, la necesidad de reestructurar la deuda, porque con esta deuda la empresa no puede continuar, y la necesidad de que haya inversor industrial que apueste por la empresa y sea capaz de hacerla salir adelante".
"Es fundamental porque la conflictividad laboral no es lo mejor para que venga un inversor de fuera. Mientras no haya un acuerdo social, va a ser muy difícil que un inversor apueste por la empresa", ha advertido.
En cuanto a la estrategia sindical, ve "un cambio positivo, que es la finalización de una huelga general indefinida" que hay que valorar. "Pero tiene que ir acompañado de una capacidad de diálogo, ahora ya bajo el mandato del administrador concursal, que permita que haya paz sindical en el futuro en la planta. Porque si no hay paz sindical, no va a haber inversor", ha subrayado.
Ramiro González ha puesto el punto de mira en "las cúpulas sindicales", a las que pide que "piensen en el futuro de la empresa, porque de poco servirá intentar mantener o mejorar las condiciones laborales si no hay empresa, si la empresa no tiene futuro".
"Estamos en el momento de pensar fundamentalmente en el futuro de la empresa", ha remarcado, para asegurar que, en este caso, ve desconectadas a las cúpulas sindicales con los trabajadores.
"Es necesario que se recobre esa cercanía y que se defienda lo básico, lo primero en este caso, que es la continuidad de la empresa. Y a partir de la continuidad de la empresa, se pueden defender legítimamente los intereses de los trabajadores", ha subrayado.
INVERSORES
El diputado general de Álava ha dicho que le consta "que hay inversores que podrían tener interés", pero también "que hay muchas cuestiones que aclarar antes de que ese interés se concrete".
"Hay inversores que podrían tener interés en la empresa, pero es necesario que todos estos pasos se vayan dando con carácter previo. Es decir, que haya un diálogo social y que se reestructure la deuda. Sin esos dos pasos previos, no va a haber inversores en la empresa", ha alertado.
Ramiro González ha explicado que la Diputación quiere que la planta de Amurrio tenga continuidad "con un número relevante de trabajadores y trabajadoras", y ese debería ser el objetivo. "Independientemente de que se puedan hacer divisiones diferentes dentro del conjunto de la empresa, que la continuidad sea de las dos plantas, de la de Bizkaia y de la de Álava", ha indicado. Según ha puntualizado, "si hay inversión privada, seguro que las instituciones ayudan".
En cuanto a posibles inversores en Guardian y Glavista, ha dicho que es un "proceso tremendamente complejo, tremendamente difícil, en el que hay que conciliar los intereses de muchas partes, las instituciones, Gobierno Vasco y Diputación Foral de Álava", que lideran las conversaciones para conseguir la reapertura de esas instalaciones y un acuerdo, que han "cumplido ya con lo que sus compromisos y con la parte de este acuerdo".
"Los flecos que quedan pendientes son flecos en los que las instituciones no tenemos gran capacidad de intervención. Y lo que también es que esta operación es tan compleja que, cuantos menos detalles demos, pues mejor, porque más fácil será que finalmente se cierre el acuerdo", ha remarcado.
Preguntado por si se ha restablecido la confianza para firmar el último preacuerdo, ha aclarado que "se continúa negociando en un clima de confianza y hay que dar los tiempos necesarios para que esto llegue a buen fin".
Por ello, ha pedido "prudencia en este asunto", y no lanzar "las campanas al vuelo" porque "todavía quedan flecos", y no se puede dar por cerrado "este acuerdo". "Cualquier mal paso puede dificultar las cosas". ha avisado.
FORONDA
En cuanto al aeropuerto de Foronda, ha recordado que se está "en una estrategia continuada desde el año 2016 de apuesta por el crecimiento del aeropuerto en pasajeros", que ha sido "exitosa" porque ha batido su récord de usuarios. "Este año va a volver a batir el récord con 375.000 pasajeros, y nuestra voluntad es que crezca por encima de los 500.000 y después llegar al millón", ha añadido.
En su opinión, con la terminal actual esto "no es posible" porque "está al límite de su capacidad". "Hoy ya la terminal actual da problemas de saturación en algunos momentos", ha manifestado.
Ramiro González ha recordado que se ha creado un órgano entre los Gobiernos vasco y español para analizar las propuestas de inversión de Aena y trasladar al Ejecutivo del Estado las propuestas de Euskadi. Este órgano, que ya se reunió ayer, "está analizando ya las propuestas para el Dora, el documento de inversión, 2027-2031".
"Yo lo que traslado, después de un análisis riguroso de situaciones, que hay que hacer dos cosas. Primero, en esta anualidad, hay que hacer inversiones importantes de mejora de la capacidad en la terminal para que tenga capacidad para crecer por encima de los 400.000. Pero, además, si en este Dora 2027-2031 no hacemos nada, habría que abordar de cero la reforma estructural de la terminal, lo que llamamos una nueva terminal, a partir del año 2032. Y para entonces ya, el aeropuerto no tendría capacidad de crecer, que se habría visto estrangulada", ha subrayado.
Por ello, ha dicho que, para construir la nueva terminal en el periodo 2032-2036, hay que hacer el proyecto en el periodo 2027-2031. "Es lo que hemos trasladado después de un análisis exhaustivo en una estrategia de crecimiento", ha señalado.
Para González, Foronda "puede y debe hacerlo". Para ello, han planteado que haya más puertas de embarque ocupando parte de la cafetería, además de "establecer un espacio para los pasajeros 'no Schengen'", y al mismo tiempo, "un proyecto para la nueva terminal".
"Es imprescindible si queremos realmente que Foronda sea un gran aeropuerto en el futuro", ha apuntado, para subrayar que el esfuerzo económico de las instituciones "puede resultar vano si, a la hora de la verdad, las compañías aéreas que quieren seguir viniendo, no pueden hacerlo porque no tienen capacidad para que los pasajeros puedan embarcar y desembarcar".
El diputado general alavés cree importante que existe el foro de cooperación entre Gobierno Vasco y Estado, y "el siguiente paso importante es que las propuestas que se trasladan al Ministerio sean atendidas". "Hay que dar tiempo y hay que establecer un clima de diálogo en torno a estas cuestiones", ha defendido.