“Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España. (...) Todo negocio que tenga que ver con España, tengo derecho a detenerlo. Embargos... hacer lo que quiera con ellos”. El enfado del presidente estadounidense, Donald Trump, por la negativa del Gobierno español a permitir a EEUU el uso de las bases de Morón y Rota para su operación militar contra Irán ha sido esta semana la guinda de un nuevo terremoto geopolítico para la economía, que tiene en el impacto del conflicto bélico en Oriente Medio el foco de preocupación inmediato.
El primer golpe ya está aquí, en forma de encarecimiento de los precios de la energía. Lo notan los bolsillos de la ciudadanía y las cuentas de las empresas. Lo advertía el lehendakari este jueves, destacando la fuerte tensión en los mercados energéticos desde el pasado fin de semana, con incrementos en los precios del petróleo, del gas y de la electricidad. Y eso, recordó, tendrá un efecto “inmediato” sobre la industria vasca electrointensiva que depende fundamentalmente del gas porque “casi se ha doblado su precio en apenas una semana”.
Otro golpe será el logístico si el cierre del Estrecho de Ormuz y la inestabilidad en el Mar Rojo se prolongan, tensionando las cadenas de suministros y el transporte marítimo mundial, lo que implicará “aumento de costes logísticos, retrasos en los tiempos de entrega y tensiones en el suministro de materias primas”.
El lehendakari apuntó a la siderurgia, la metalurgia, la automoción y sus componentes, la industria química y petroquímica como los sectores que pueden verse más afectados en Euskadi, sectores claves también en el tejido industrial alavés.
Presencia en Oriente Medio
Además, no hay que perder de vista el efecto que esta situación puede tener en empresas con presencia en Oriente Medio. Según los datos recopilados por Basque Trade & Investment, 42 empresas vascas cuentan con 63 implantaciones en esta zona. De ellas, 48 implantaciones son comerciales y 15 productivas. Una de esas implantaciones productivas es la nueva planta de Tubacex en Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos), finalizada el año pasado y que ya está 100% operativa.
Talgo, por su parte, acaba de firmar un contrato por valor de 1.332 millones de euros para suministrar veinte trenes de alta velocidad a Arabia Saudí. Directivos del fabricante ferroviario insistían esta semana en que, en su actividad de alta velocidad en este país, el trabajo de mantenimiento seguía con normalidad y no que este nuevo contrato no se había visto afectado.
Exportaciones por 255 millones de euros
Considerando estrictamente el intercambio comercial de Álava con esta zona, según los datos de Comercio Exterior del Eustat, el Territorio alavés exportó en 2025 a Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Irán, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar y Yemen productos por valor de 255,7 millones de euros.
Tubos y otros accesorios de tuberías de níquel, Turismos de menos de diez personas y Tubos y perfiles huecos, sin soldadura, de hierro o acero fueron las tres principales exportaciones alavesas a estos países. Emiratos es el único de estos países que aparece entre los veinte principales mercados para los productos alaveses, en el decimotercer puesto, por valor de 160 millones de euros.
“No es un conflicto lejano”, advirtió Imanol Pradales, quien añadió que representa “la mayor amenaza” energética y logística para la economía y la industria vascas desde la guerra de Ucrania. Una preocupación que ha llevado al lehendakari a convocar para este miércoles próximo una reunión de urgencia del Grupo para la Defensa Industrial.
EEUU, sexto mercado para Álava
A este escenario ya preocupante se ha sumado el amago de Donald Trump de cortar relaciones comerciales con el Estado español. Álava exportó el año pasado a Estados Unidos mercancías por valor de 354 millones de euros, mientras que las importaciones de productos estadounidenses ascendieron a 139 millones de euros, según los datos de Comercio Exterior ofrecidos por el Eustat.
Estados Unidos fue el sexto mercado para los productos alaveses, representando el 3,9% de las exportaciones alavesas en el ejercicio tras retroceder un 16,2% respecto al año anterior. En cuanto a las importaciones, EEUU ocupó el décimo lugar en el ranking de mercados internacionales en los que se aprovisiona el Territorio alavés, suponiendo apenas un 2% del total tras descender un 16,7% respecto a 2024.
Tubos y vino
La amenaza de Trump añade incertidumbre a sectores que ya vienen de sufrir el año pasado el impacto del despliegue arancelario estadounidense. La principal partida exportadora alavesa a EEUU en 2025 fue la de Tubos y perfiles huecos, sin soldadura, de hierro o acero, ascendiendo a 131,9 millones de euros, aproximadamente el 37% de las ventas alavesas a EEUU el año pasado. Y es que EEUU fue en 2025 de largo el principal mercado internacional para este producto alavés, por delante de Alemania, que compró este tipo de tubo por valor de 44,5 millones de euros.
La otra partida en ojo del huracán volvería a ser el vino. Las exportaciones alavesas de Vino de uvas frescas a Estados Unidos ascendieron en 2025 a 26,1 millones de euros, registrando un descenso del 16,1% respecto al año anterior. Esta partida supuso el 7,3% de las ventas de productos alaveses a EEUU en 2025.
Pese al retroceso registrado, EEUU continuó siendo el segundo mercado internacional para los caldos alaveses, asumiendo el 12,5% de las ventas de vino del Territorio en el exterior el año pasado solo por detrás de Reino Unido, que compró vinos alaveses por valor de 38,1 millones.
La “fuerza” del mercado común europeo
“EEUU van a tener dificultades para mantener distintas relaciones comerciales con un único Estado de Europa. Nuestra fuerza es que negociamos esa relación como Europa. Europa es un mercado único y, por lo tanto, si EEUU quiere adoptar esas medidas contra el Estado español, le será muy complicado hacerlo técnicamente”, ha explicado esta semana el consejero vasco de Industria, Mikel Jauregi.
Pero sí ha advertido, al mismo tiempo, de que el Gobierno de EEUU puede adoptar “medidas individuales que también pueden hacer daño”, como, por ejemplo, “retirar algunas tecnologías o retrasar las inversiones que algunas empresas quieren hacer aquí”. Y ha apostillado que “la escalada dialéctica de la Administración Trump con el Gobierno español está creando incertidumbre en los clientes norteamericanos”.