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La tasa que divide a Álava

La tasa turística genera opiniones divididas entre los alaveses: desde establecimientos que se oponen claramente, hasta grupos que dicen que las luces no se pagan solas

La tasa que divide a ÁlavaPilar Barco

Ya cuando los balnearios de la Edad Media no daban más abasto, se empezaba a cobrar el impuesto de estancia. Unos pocos siglos más tarde, hoy, es casi impensable pensar en visitar las grandes ciudades europeas, como Barcelona, sin tener que pagar esos cinco eurillos por noche. Álava, junto a sus provincias hermanas, ya ha iniciado la tramitación de este impuesto para que pueda ser aplicable este mismo año. La medida no ha dejado indiferente a nadie. Existen, por un lado, los que creen que Álava no es el Wall Street de Nueva York, y por otro, los que dicen que el alumbrado artístico que tanto impresiona a los turistas no se paga solo. 

De una manera u otra, la tasa turística podrá ser aplicada por los ayuntamientos de Álava este 2026. La tarifa se cobrará según la pernocta: si alguien pensaba alojarse en un hotel de cinco estrellas, la noche contará con un plus de entre 2,5 y cinco euros. Además, si el hotel está en un municipio con alta densidad de alojamientos turísticos, como Gasteiz, la tasa podría llegar hasta los 7,5 euros. En cuanto a pensiones, campings y casas rurales, podrán establecer un plus de 2,25 euros. Todo esto sólo será aplicable si el correspondiente ayuntamiento lo decide.

Turistas visitan el centro de Vitoria

Como ya apuntaba anteriormente el diario, el turismo en Álava atraviesa una etapa dorada; si el año 2024 se cerraba como el mejor de la historia en entradas de visitantes, noches contratadas en alojamientos y en impacto económico, 2025 no se quedó atrás:Gasteiz y Álava batieron récord en pernoctaciones y duración de estancias

Por zonas

Si algo está claro es que el turismo de Álava es muy dispar según la zona. Porque cuadrillas como la Rioja Alavesa reciben, detrás de Gasteiz, más turistas que nadie. Lugares como Laguardia, el vino y sus viñas y los paisajes riojano alaveses ponen a la cuadrilla como clara aspirante a establecer la tasa.

Juan Félix Fernández de Miguel, director del Hotel Silken Villa de Laguardia (San Raimundo, 15), teme que la localidad sea una de las que activen el impuesto: “Laguardia es un destino estacional, en el que los turistas que se alojan en los establecimientos son quienes realmente aportan ese impulso al territorio. Esta medida creo que debilitaría el tejido económico de la zona”.

Turistas visitando Vitoria

El objetivo de la medida, es, entre muchos otros, regular el turismo masivo y compensarlo. Sin embargo, el director del establecimiento tiene clara su postura: “Entiendo que esta medida pueda aplicarse en zonas en las que el turismo sature y masifique ciudades. Pero aquí, en Laguardia, no hay ese problema. De hecho, en invierno hay muchos establecimientos que tienen que cerrar”. Por lo tanto, el director espera que la medida no sea aplicada y así no se atente contra “todo el trabajo realizado durante tantos años” para lograr que el turismo sea uno de los grandes impulsores de la zona.

"Entiendo que esta medida pueda aplicarse en zonas en las que el turismo sature y masifique ciudades. Pero en Laguardia, no hay ese problema. De hecho, en invierno hay muchos establecimientos que tienen que cerrar"

Juan Félix Fernández de Miguel . Director del Hotel Silken Villa de Laguardia

En otros territorios, la polémica no es tan grande. En zonas como la Llanada el pánico aun no ha cundido. El técnico de turismo de la cuadrilla Eneko Alicante cree que la tasa no supondría demasiados cambios: “No creo que el turismo de la zona se pudiera ver muy afectado. Por lo general, el turista sabe que el costo de esa tasa sería bajo y no creo que tenga muchos problemas en asumirlo”. Existen comunidades autónomas que ya lo aplican. Cataluña, explica, es un “claro ejemplo” de que la tasa pueda ayudar a regular el turismo masivo de una manera sostenible y eficaz. Pero el técnico recuerda que la decisión de establecer la tarifa no está tomada aún por los ayuntamientos y admite que es una decisión política. 

"No creo que el turismo de la zona se pudiera ver muy afectado. Por lo general, el turista sabe que el costo de esa tasa sería bajo y no creo que tenga muchos problemas en asumirlo"

Eneko Alicante . Técnico de Turismo de la Llanada

Competitividad 

Las réplicas a la medida no han sido pocas. La presidenta de SEA Hostelería, Elena Martín, ya dejó claro anteriormente las consecuencias que esta aplicación puede causar: “Puede suponer una pérdida de competitividad con provincias limítrofes, donde la gente se puede alojar ahí para no pagar la tasa turística”. Un ejemplo claro de lo que mencionaba lo subraya Juan Félix Fernández: “Hay un importante matiz que es el efecto frontera: ¿Por qué va a querer pagar el turista una tasa en Laguardia si a 20 minutos, en Logroño, no tiene que hacerlo?”. Para el director, la medida sólo busca “llenar las arcas de la Diputación” y la define como una propuesta con “afán recaudatorio”. 

La portavoz de EH Bildu, Eva María López de Arroyabe, como ya aclaró en el Pleno de las Juntas Generales, cree que el turismo que Álava recibe debía ser de alguna manera regulado y normativizado: “Desde nuestro grupo entendemos que normativizar esto es positivo. Si a esto le añades la necesidad de infraestructura que tenemos, y la necesidad de adecuarlas a la población, entendemos que es una buena opción”. 

También se ha sumado al carro Josu López, portavoz del grupo juntero socialista, quien admite que las infraestructuras y espacios públicos que los turistas disfrutan, no se pagan solos: “No se graba el turismo, se graba que aquellas personas que vienen aquí contribuyan a mantener infraestructuras. Estamos hablando de infraestructuras amplias, como para el Azkena Rock, o próximamente el Umbral Light. Eso supone que desde las instituciones tengamos que asumir gastos”. 

"¿Por qué va a querer pagar el turista una tasa aquí si a 20 minutos, en Logroño, no tiene que hacerlo?"

Juan Félix Fernández de Miguel . Director del Hotel Silken Villa de Laguardia

Trabajadores

Sin embargo, el perfil de la mayoría de visitantes que pernoctan en la provincia está lejos de ser turista. Porque Álava no recoge a más turistas que trabajadores. Casi la mitad de los visitantes de Álava aterrizan por motivos laborales, y eso, aclara Elisabeth Ochoa de Eribe del grupo popular, es algo que hay que tener en cuenta: “Además, en Álava una parte relevante de pernoctadores no son turistas de ocio. Hablamos de muchas personas que vienen por motivos laborales, médicos, estudiantiles o incluso por rodajes y producciones audiovisuales”. Y por eso, pide que se tengan en cuenta "nuestra singularidad, nuestra situación real y nuestro potencial de futuro”.

Lo que está claro es que este impuesto no deja indiferente a nadie. Si se aplicará, o no, queda en manos de los Ayuntamientos, pero Álava ya se ha dividido. La polémica parece estar ya servida.