Un lienzo en blanco. De esa manera califica la diseñadora María Clé a un material tan autóctono y tan “históricamente apartado” como es la lana latxa. Es, precisamente, esa materia quien le da sentido y personalidad a la nueva indumentaria que la selección vasca de esquiladores vestirá en el Mundial de Nueva Zelanda que se celebrará del 4 al 7 de marzo.
Junto a Noemí Aguirre, diputada foral de Agricultura y a los miembros de la selección Janire Artabe y Joseba Attard, la artista ha subrayado la complejidad del proceso: “Romper mentalidades ha sido una parte muy importante”. Y, es que, han reivindicado que el mito de que “la lana latxa no sirve” debe acabar ya. Creaciones como estas, admite la artista, deben poner su granito de arena en ese sentido.
“Romper mentalidades ha sido una parte muy importante”
La iniciativa, que parte de unos años atrás, busca dar esa importancia al primer sector vasco. Para Noemí Aguirre, la oveja latxa merece mucho más reconocimiento: “Nuestra oveja es mucho más que una raza autóctona. Es parte esencial de nuestro patrimonio ganadero y una forma de vida que mantiene vivo nuestro mundo rural”. De esta manera, afirma la diputada, “la utilización de esta nueva vestimenta supone una manera de decirle al mundo que Euskal Herria es una tierra de esquila”.
Joseba Attard y Janire Artabe, por su parte, no han olvidado a aquellos sucesores; a aquellos pioneros que durante tanto tiempo han cuidado y respetado a este animal autóctono: “los pastores”. Son, sin embargo, éstos quienes durante décadas han creído que el remate a este material debía pasar por la incineración o directamente por el compostaje.
“Nuestra oveja es mucho más que una raza autóctona. Es parte esencial de nuestro patrimonio ganadero y una forma de vida que mantiene vivo nuestro mundo rural”
La ocasión merece una vestimenta a su medida, ya que, por primera vez, recuerda la diputada, la selección vasca participará en un campeonato del mundo. Y para Janire Artabe, será una oportunidad muy especial: “Podremos reflejar en Nueva Zelanda los valores, identidad, sabiduría y todo lo heredado del primer sector vasco”.
“Podremos reflejar en Nueva Zelanda los valores, identidad, sabiduría y todo lo heredado del primer sector vasco”
Joseba Attard, recalca con cierto humor que este traje, además, ayudará a acercar al pastor vasco al siglo XXI: “Queremos dejar atrás el estereotipo del pastor con palo y pantalón de mahón”.
VESTIMENTA ESPECIAL
La colección está compuesta por prendas de líneas limpias y unos tonos sobrios. Para la elaboración de todas las piezas, la lana latxa ha sido indispensable, una fibra profundamente ligada al territorio y al modelo de ganadería extensiva de Euskal Herria. Para la artista, el estilo es muy claro: “Es un diseño minimalista, versátil, atemporal y lo que busca es la funcionalidad y comodidad”.