El comité de empresa de Maderas de Llodio, cuya plantilla mantiene una huelga desde septiembre del pasado año, ha denunciado que la dirección ha cerrado "de forma unilateral" la posibilidad de negociar y de alcanzar una solución al conflicto abierto en esta fábrica alavesa, afectada por un ERE que contempla 39 despidos sobre un total de 151 trabajadores.

"Resulta especialmente grave que, ante la situación que la propia empresa reconoce, la única propuesta que se ponga sobre la mesa sea una mayor destrucción de empleo y la negativa expresa a continuar con la negociación"

Desde el comité se ha afirmado, a través de un comunicado, que "resulta especialmente grave que, ante la situación que la propia empresa reconoce, la única propuesta que se ponga sobre la mesa sea una mayor destrucción de empleo y la negativa expresa a continuar con la negociación".

El órgano de representación de la plantilla ha señalado que este enfoque "no solo es inaceptable, sino que agrava un conflicto laboral que ya es serio y complejo".

El comité considera "igualmente inadmisible" que la empresa "dé por cerradas las propuestas planteadas con anterioridad y rechace sin más la última propuesta presentada por la parte social en diciembre", sobre la que ha recordado que había sido consensuada y ratificada "mayoritariamente" por la plantilla, y que ofrecía "una salida real al conflicto existente".

Esta actitud --a su juicio-- "evidencia una absoluta falta de voluntad negociadora y vacía de contenido cualquier referencia a una negociación real y de buena fe".

El comité considera que "la única vía posible para resolver el conflicto pasa por la negociación y por la consecución de un acuerdo". "El recurso al juicio no va a solucionar la situación en Maderas de Llodio, y el cierre unilateral de la negociación solo provocará un agravamiento del conflicto, algo difícilmente comprensible en el contexto actual de la empresa", ha advertido.

Además, ha indicado que plantear una eventual reactivación futura de la actividad sin compromisos concretos, plazos ni garantías, "supone trasladar toda la incertidumbre a la plantilla y eludir nuevamente las responsabilidades empresariales".

El comité ha exigido a la dirección "que rectifique su postura, retome la negociación con seriedad y responsabilidad, y presente una propuesta en los términos que se venían negociando".