Los embalses alaveses de Ullibarri y Urrunaga encaran el año que empieza al 66 % y 64 % de su capacidad respectivamente, con lo que tienen margen de sobra para recoger el agua que les llegue de la nieve caída en los últimos días.

Tras las nevadas de esta semana -muy beneficiosas para los embalses ya que al derretirse los llena poco a poco-, los embalses están en general a dos tercios de su capacidad. Aunque están más bajos que la media de la última década, con este nivel no hay problemas de abastecimiento ni se esperan.

Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Ullibarri, el principal embalse del sistema Zadorra, retiene este jueves 97 hectómetros cúbicos de agua, al 66 % de su capacidad.

Ullibarri estaba el año pasado en estas fechas más alto, al 83 %, y su media de los últimos diez años en esta misma semana es más alta, del 74 %.

Ccompuertas de la presa de Ulibarri-Gamboa ligeramente abiertas Pilar Barco

Su hermano pequeño, Urrunaga, con la mitad de tamaño, acumula hoy 46 hectómetros de agua, el 64 % de su capacidad. El año pasado estaba más bajo, al 54 %, y su media en los últimos 10 años es más baja que la de hoy, del 57 %.

Embalse de Urrunaga

Urrunaga suele estar más bajo puesto que su agua es utilizada por Iberdrola para generar energía por la parte de Barázar, que da al valle de Arratia.

El embalse burgalés de Ordunte, que abastece directamente a Bilbao y es más pequeño que los alaveses, contiene 12 hectómetros, al 54 % de su capacidad, afectado por el otoño seco. Su media de la última década es más alta, del 75 %.

En Gipuzkoa, la presa más grande, Añarbe, que surte de agua a San Sebastián y varios municipios aledaños, está alta: contiene 28,7 hectómetros y está al 77 % de su capacidad, solo un punto menos que el año pasado y que la media que los últimos diez años.