labastida - La alcaldesa de Labastida, Laura Pérez, y el diputado foral de Medio Ambiente, Josean Galera, visitaron el lunes el solar donde se ubicaba la instalación de propano de Repsol y donde se viene preparando el proyecto para instalar un punto limpio, aunque finalmente será solo para la recogida de restos de poda y enseres y voluminosos.
Desde hace meses se viene trabajando en el Ayuntamiento de Labastida en tratar de buscar una solución a la abundancia de restos de poda que se producen en la localidad a causa de las numerosas urbanizaciones, chalets y segundas residencias. Esos restos se dejan en los contenedores verdes, de residuos orgánicos, con lo que apenas hay espacio para poder depositar las basuras que corresponden a ese contenedor. Además, son muchos los enseres y voluminosos que se dejan al lado de los contenedores, sobre todo por personas con segundas residencias que acuden los fines de semana, que es cuando aprovechan para renovar su mobiliario. El problema es que el camión que retira esos enseres solo pasa por Labastida el tercer jueves de cada mes, por lo que es frecuente ver neveras o muebles durante muchos días al lado de los contenedores.
Mientras se trataba de dar con la solución, el pasado mes de octubre se pudo comprobar que el lugar donde se encuentra la toma de agua para el lavado de envases de fitosanitarios de los agricultores se había convertido también en un vertedero. Y más todavía: alguien había abandonado en ese lugar tres bidones de aceite usado, que tuvieron que ser retirados por medios especializados.
Para ir avanzando en la solución a esos problemas, se señalizó la prohibición de dejar esos residuos en aquel lugar y se instalaron cámaras de videovigilancia. Y, al mismo tiempo, se decidió incluir una partida en el Presupuesto municipal para este año 2019 para poder instalar un contenedor para aceites usados.
Aquellas fechas coincidieron con la entrada en funcionamiento de la planta de distribución de gas natural para Labastida y el abandono de la de Repsol, cuyo suelo fue descontaminado por Nortegas. Por esa razón ese solar se comenzó a barajar como el lugar donde construir un garaje municipal y un punto limpio para recogida de esos residuos.
Espacio no idóneo Sin embargo, el espacio no era el idóneo, ya que cerca pasa un arroyo y la normativa urbanística impide construcciones y depósitos contaminantes. Por esa razón se replanteó el proyecto y se decidió que el contenedor de aceites usados se ubicará cerca del depósito de agua de Labastida, que es un lugar de fácil acceso y al que se dotará de cámara de videovigilancia.
Por su parte, el antiguo solar de Repsol será vallado y allí se colocarán unos contenedores para la recogida de los restos de poda y otros para enseres y voluminosos. Y para facilitar que los usuarios de esas segundas residencias puedan utilizarlo se habilitará un horario los sábados por la mañana.
La financiación de estas medidas correrá a cargo del Ayuntamiento de Labastida, según confirmaba a DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA la alcaldesa, aunque el Departamento foral de Medio Ambiente asesorará y apoyará a la corporación municipal durante los trámites de instalación.