- Euskadi pondrá en marcha una Barnahus (Casa de niños en islandés), un espacio seguro lejos de las frías comisarías y hospitales, donde se agruparán todos los recursos y especialistas que intervienen en resolver y tratar un caso de abuso infantil. Además de ofrecer un entorno amigable, la Barnahus busca no revictimizar al niño o adolescente evitándole repetir una y otra vez su historia. Y no es un objetivo trivial porque en Euskadi hay más de 600 puntos de entrada que pueden atender inicialmente sospechas de posibles casos de violencia sexual: 25 comisarías de la Ertzaintza, 81 de la Policía Municipal, 112 Sos Deiak, 14 juzgados de guardia, 4 oficinas de la fiscalía, 324 centros de salud, etc. Y solo son el primer paso de un largo proceso.

Según Save the Children, en los países donde ya se han implementado las Barnahus, como Estados Unidos y varios países del norte de Europa, se ha triplicado el número de agresores que han sido acusados. Otros países como Alemania, Reino Unido, Polonia, Malta, Hungría, Bulgaria, Lituania, Estonia o Chipre han empezado a implantar este modelo.

La lógica de este tipo de equipamientos es bastante sencilla. En lugar de ir a comisaría a prestar declaración, el niño o la niña acude a la Barnahus donde se le hace directamente una entrevista forense que es grabada y todos los actores involucrados en el caso la ven por circuito cerrado. “La grabación de la entrevista forense permite recoger el testimonio del niño lo antes posible, lo cual facilita su recuperación y evita que tenga que ir al juicio oral”, afirman desde la ONG. Su efectividad, dicen, “está basada en la evidencia” ya que son múltiples los estudios que han demostrado que este modelo “ayuda a reducir la victimización secundaria y mejora el trato hacia el niño y su familia”.

Este recurso de atención integral a las víctimas de abuso infantil es la acción más novedosa de la Estrategia Vasca contra la Violencia hacia la Infancia y Adolescencia 2022-2025. Según Lakua, se trata de la primera estrategia estatal 360º para prevenir, detectar precozmente la violencia que se ejerce contra los menores así como para su posterior atención y reparación. El año pasado 1.459 menores fueron víctima de algún tipo de delito, casi la mitad sufrió violencia intrafamiliar.

La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, presentó ayer las líneas maestras de este plan que pivota sobre 4 ejes e incluye 44 acciones concretas. “Ninguna comunidad autónoma cuenta, a día de hoy, con una estrategia integral de este calado, y muy pocos países disponen en Europa de una estrategia similar”, afirmó Artolazabal. Se trata, dijo, de una “pionera” herramienta que persigue “prevenir todas las formas de violencia hacia la infancia y la adolescencia; detectar con mayor celeridad las que puedan producirse; intervenir tempranamente; brindar a niños, niñas y adolescentes la atención y la protección necesarias y reparar en la medida de lo posible los daños causados”.

Liderada por la Dirección de Familias e Infancia, en coordinación con las instituciones implicadas en estos casos y entidades del Tercer Sector, la estrategia presentada ayer incluye cursos y talleres de formación, encuentros, programas de prevención del acoso y abuso sexual a niñas y adolescentes en el deporte o la implementación del modelo experimental de atención integrada para menores víctimas de violencia sexual Barnahus.

2022-2025

La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal, presentó ayer la Estrategia Vasca contra la Violencia hacia la Infancia y la Adolescencia (2022-2025), un documento que convierte a Euskadi en la primera autonomía en contar con un programa integral para abordar este problema.

Diagnóstico

De acuerdo con los datos registrados por la Er-tzaintza en 2020, un total de 1.459 menores fueron víctimas de un delito, incluyendo casos de violencia intrafamiliar, violencia de pareja o expareja, y delitos contra la libertad sexual fuera del ámbito familiar. Por sexo, se registran más casos de chicas que de chicos, dado que en 2020 las chicas constituyeron el 54% del total de víctimas. Por edad, la mayor parte de los casos registrados corresponden a adolescentes de entre 14 y 17 años.

45,5%

En lo que respecta al tipo de violencia, la intrafamiliar es la más habitual, al suponer un 45,5% del total de casos. En 2020, la Ertzaintza identificó en Euskadi a 664 niñas, niños y adolescentes como víctimas de violencia dentro de su ámbito familiar, casi un 69% más que en 2016. También han experimentado un crecimiento notable los casos de violencia hacia niñas por parte de sus parejas o exparejas (25%) y los casos de violencia sexual (24,2%). En 2019, la Ertzaintza pudo identificar en Euskadi a 206 personas menores de 18 años como víctimas de violencia sexual, de entre las cuales un 80,6% fueron niñas y mujeres adolescentes.

23,5%

Las llamadas al Servicio de Atención a la infancia y la adolescencia del Gobierno Vasco, Zeuk Esan, creció un 23,5% en 2020.