Un año 'perdido' y la Navidad en suspenso

Son dos de las preocupaciones de los pacientes, que van al psicólogo por duelos o estrés al trabajar en primera línea

01.11.2020 | 00:47
Gorka Vázquez en su consulta. Foto: Oskar M. Bernal

Cuando el fantasma de un nuevo confinamiento planea sobre nuestras cabezas una de las mayores preocupaciones que nos rondan la mente es la imposibilidad de reunirnos con la familia en Navidad. "La ausencia de contacto con los seres queridos es una de las cosas que más ha hecho sufrir a la gente y están imaginando que va a ser de lo más duro", cuenta Gorka Vázquez, psicólogo y psicoterapeuta, quien añade que la ciudadanía también "se queja" de la falta de "normalidad o rutina que nos permita centrarnos".

Entre las personas a las que trata en su consulta, hay otro comentario recurrente en estos meses en los que su vida se ha visto marcada, como la de todos, por la inestabilidad y el desconcierto. "Repiten mucho que tienen la sensación de estar perdiendo un año de su vida y eso sí que es algo que hace mucha mella dependiendo del momento del ciclo vital en que te encuentres", reconoce este profesional, que atiende a un "adolescente que decía: Yo este año no voy a poder estar con chicas o relacionarme y salir por las noches" y a una "mujer de cincuenta y tantos años, divorciada, que comentaba que a lo mejor este año iba a empezar una relación con alguien y no va a poder ser. Es otro año perdido y, a mi edad, supone mucho para mí".

Desde que el coronavirus se presentó sin llamar a la puerta, este especialista en terapia individual, de pareja y familiar ha recibido a nuevos pacientes. "Es poco probable que al ámbito privado acudan personas con dificultades económicas o que lo estén pasando mal por situaciones laborales complicadas, pero a lo mejor sí están yendo a las consultas de los psicólogos clínicos de la Seguridad Social", intuye. Lo que sí está llegando a su consulta es un mayor número de personas con ansiedad o depresión. "Muchas no son por situaciones directamente derivadas del covid, sino que ya se daban antes y con la pandemia se han agravado o se han hecho más evidentes para ellas y entonces han buscado ayuda", precisa.

De duelo y sin ir al cementerio

"Es tan reciente que aún mantendrán el dolor"

Otro de los motivos por los que se está requiriendo apoyo psicológico es por los duelos, ya que "muchas personas han perdido a sus seres queridos y no han podido hacerles una despedida", apunta Vázquez, quien se pronuncia sobre lo que puede suponer para estas familias la conmemoración hoy del Día de Todos los Santos con la dificultad añadida de no poder visitar los cementerios si están ubicados en otros municipios, dadas las actuales restricciones. "Ese tipo de rituales tienen sentido cuando ha pasado el tiempo. Es una manera de seguir recordando a ese ser querido. Posiblemente haya gente a la que el hecho de que ahora sea ese momento de recordar a las personas que se han ido les pueda volver a poner en contacto con el dolor que sienten por la pérdida, pero también es verdad que para quienes han perdido a sus familiares a consecuencia del covid es tan sumamente reciente que posiblemente todavía estén manteniendo ese dolor", reflexiona este especialista.

Médicos, policías, profesores... Las personas que han trabajado en primera línea, confirma, "están acusando mucho el estrés derivado del servicio que han tenido que dar. Están empezando a llegar y sospecho que llegarán más los próximos meses porque han tenido que afrontar situaciones muy complicadas con los recursos que tenían a mano y en ocasiones se han visto sobrepasadas".

Los que actúan como si nada

"Viven el confinamiento como algo impuesto"

Mientras muchos ciudadanos ya habían restringido por iniciativa propia sus contactos antes del último estado de alarma, otros han seguido haciendo vida social casi como si nada. Una de las razones puede ser la manera en la que vivieron el primer confinamiento. "Las personas que pensaron que era una forma de cuidarnos unos a otros, cuando se ha abierto la posibilidad de volver a estar juntos, han seguido siendo precavidos porque eran conscientes de la necesidad de protegernos. Otros, en cambio, han vivido el confinamiento como algo impuesto y no como una necesidad. En cuanto ya no hay que cumplir la norma, ya puedo volver a hacer las cosas con la normalidad con la que las hacía antes", plantea este especialista, para quien "todos estamos necesitados del contacto con el resto, por lo que también es comprensible que hayamos querido recuperar una cierta normalidad en las relaciones".

Medidas que cambian de un día para otro, la duda de si nos volverán a confinar... No es de extrañar que más de uno quiera cortar por lo sano con otra cuarentena. "Preferirán tomar una medida drástica y cerrar este capítulo cuanto antes porque la incertidumbre es una de las cosas que más nos afectan a nivel psicológico", interpreta.