El lema del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, Inspirados por la naturaleza. Por el clima. Por nuestro futuro, establece como uno de sus ejes la transición energética, en el sentido de promover la adopción de energías limpias, la adaptación y el crecimiento verde. A este respecto, en materia de energías limpias, Euskadi pone el foco en alcanzar una mayor autonomía energética, superando la cuota renovable actual, que ronda el 8% de producción eléctrica autóctona. Para lograrlo, la estrategia apunta al desarrollo de grandes parques eólicos y fotovoltaicos y el impulso del autoconsumo industrial y residencial.

En concreto, Euskadi cubre actualmente el 7,9% de su consumo eléctrico con producción renovable autóctona, una cifra muy inferior a la media europea, cercana al 47%. El reto ahora es revertir este déficit y en este cometido, el autoconsumo es una de las vías fundamentales para lograrlo.

En los últimos cinco años, la potencia instalada de autoconsumo en Euskadi se ha incrementado en 186 MW, pasando de los 7 MW del año 2020 a los 193 en el año 2025. Una tendencia que a este ritmo ayudará a llegar a alcanzar los niveles europeos en autoconsumo antes del año 2030.

Aerogeneradores en un parque eólico. Pexels

Electricidad renovable propia

En este contexto, el Gobierno Vasco ha definido una estrategia para reforzar la autonomía energética de Euskadi mediante el incremento de la generación eléctrica renovable. El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, presentó recientemente las líneas de actuación que permitirán avanzar en este objetivo durante los próximos años.

La iniciativa contempla una inversión de 80 millones de euros por parte del Ente Vasco de la Energía (EVE), en colaboración con socios industriales y mediante fórmulas de colaboración público-privada, para impulsar nuevos desarrollos eólicos y fotovoltaicos hasta 2030. El propósito es duplicar la producción de energía renovable en Euskadi y elevar su contribución del 7,9% actual al 15% de la generación eléctrica total.

Durante la presentación de las denominadas Zonas de actuación prioritaria del EVE hasta 2030, Jauregi destacó la necesidad de promover “un despliegue ordenado, realista y racional”, subrayando la importancia de reducir la dependencia energética exterior y fortalecer la capacidad de generación propia.

Instalación fotovoltaica en el tejado de un edificio. Ondikol

Entre los proyectos estratégicos previstos destacan el parque eólico de Labraza, con una potencia de 40 MW, y la planta fotovoltaica de Ekienea, que alcanzará los 108 MW y se convertirá en la mayor instalación solar de Euskadi. Estas actuaciones marcan la reactivación de grandes proyectos renovables en el territorio, tras dos décadas sin la puesta en marcha de nuevos parques eólicos de gran tamaño, y dan continuidad al desarrollo de infraestructuras como la planta solar Ekian, inaugurada en 2020.

En conjunto, los nuevos proyectos permitirán incorporar alrededor de 450 MW de potencia renovable adicional. A ello se sumará el crecimiento previsto del autoconsumo energético, estimado en 300 MW hasta 2030. Como resultado, Euskadi podría duplicar su capacidad de generación eléctrica renovable y avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética.

Los nuevos proyectos permitirán incorporar alrededor de 450 MW de potencia renovable adicional

Vida nueva a las renovables

El impulso para insuflar vida nueva a las energías renovables en Euskadi adquiere una relevancia creciente en un contexto internacional marcado por la volatilidad de los mercados energéticos y el aumento de los costes asociados al suministro.

Según destacó el consejero, incrementar la producción propia contribuirá a mejorar la competitividad empresarial, reforzar la seguridad de suministro y reducir la exposición a factores externos.

Parque eólico de Elgea. Cedida

Las futuras instalaciones se desarrollarán en áreas compatibles con el Plan Territorial Sectorial (PTS) de Energías Renovables, actualmente en fase de tramitación y cuya aprobación está prevista para finales de año.

Asimismo, el Gobierno Vasco ha manifestado su disposición a mantener el diálogo con promotores privados y agentes implicados para favorecer un desarrollo equilibrado de los proyectos.

Con esta estrategia, Euskadi busca consolidar un modelo energético más sostenible, incrementar su capacidad de generación renovable y avanzar hacia un sistema que garantice una mayor seguridad de suministro, competitividad industrial y bienestar social.

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Las claves del sector energético vasco:

  • Autoconsumo y energía solar: Es el área que ha experimentado mayor crecimiento, pasando de 7 MW en 2020 a casi 200 MW instalados actualmente. Más de la mitad de esta potencia corresponde a instalaciones en naves industriales, apoyadas por las inversiones del Gobierno Vasco y el Ente Vasco de la Energía. El despliegue de placas solares en naves industriales y cubiertas residenciales ha crecido exponencialmente. Para fomentar esta transición, se mantienen líneas de subvenciones autonómicas que cubren hasta el 50% de la inversión y bonificaciones fiscales
  • Parques eólicos: A pesar de ser una de las comunidades que más empleo y tecnología eólica genera, la producción real a gran escala permanece encallada. Para aumentar la potencia instalada se proyectan iniciativas clave como el Parque Eólico de Labraza y la planta fotovoltaica de Ekienea (108 MW).