”Ganar o morir”. Este es el lema con el que se presenta la tercera temporada de La Casa del Dragón, precuela de Juego de Tronos. Además de esa disyuntiva, la adaptación de Fuego y sangre de George R.R. Martin se presenta muy incendiaria, con unos carteles individuales de cada uno de los personajes en los que se sobreimpresiona la frase “que arda...” y se desgranan, una a una, la nobleza, la gloria, la obediencia, la humildad, la valentía, el legado, la devoción, el destino, el amor, la moderación, la ambición, la influencia, el orden, la determinación, la piedad y el orgullo como pasto de ese fuego.

Ambientada 200 años antes de los acontecimientos narrados en Juego de Tronos, la serie cuenta la historia de la casa Targaryen, su división en fracciones y la cruenta guerra por el Trono de Hierro. Ya el trailer oficial que se hizo público allá por el mes de febrero dejó claro que los nuevos episodios, ocho en total, que comenzarán a llegar a HBO Max este lunes de forma semanal, prometen una guerra total. En él se veía a Rhaenyra Targaryen decir “Alicent vino a Rocadragón. Nos abrirá la fortaleza roja y se postrará” preparando su asalto definitivo a la Fortaleza Roja de Desembarco del Rey. Y Daemon le decía a Rhaenyra “eres la reina de dragones, tienes el poder absoluto a tu alcance”.

Ryan Condal, showrunner de la serie, admite que tanto la serie como el libro en el que se basa tratan cuestiones “universales a lo largo de la historia y en la era moderna como las mujeres y el poder, algo que no solo es relevante hoy en día sino que siempre ha sido un gran tema. Así que no, en absoluto nos dejamos influir por la actualidad”, afirma. Y añade que lo que hacen “es contar una historia y no estamos tratando de ser un ensayo sobre temas políticos y de actualidad”. Otra cosa es, afirma, “lo que la gente interprete”.

No importan las críticas

Condal explica que la serie explora lo que pasa cuando al personaje principal se le dice “que los dioses lo han elegido para gobernar y le han otorgado el poder de seis dragones. En algún momento empiezan a creerse su propia propaganda y creen que pueden hacer cualquier cosa. Me encanta cómo eso interactúa con la política actual y la historia reciente, y la forma en que la gente asciende al poder y esos escenarios políticos monárquicos/autocráticos”.

La tercera temporada de La Casa del Dragón llega después de las críticas que suscitó el final de la anterior, algo que Condal afirma que no ha afectado al planteamiento que ya tenían pensado seguir con la continuación de la ficción. “La serie siempre ha sido así. Tenemos un plan y no vamos a hacer caso al ruido que surja por el camino”. No obstante, reconoce entender la frustración de los fans. “Es mucho tiempo y hay una laraga espera entre temporadas pero creo que la paciencia de todos se verá recompensada”.

El reparto incluye de nuevo a Emma D’Arcy, dos veces nominada al Globo de Oro por su papel de Rhaenyra Targaryen, además de a Matt Smith (Doctor Who), Olivia Cooke (Bates Motel) o Rhys Ifans (Elementary), entre otros.