Un joven de 27 años ha fallecido esta noche en Caspe (Zaragoza) tras recibir diversos golpes en una pelea tumultuaria y la Guardia Civil busca al autor material de los hechos, según ha confirmado el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán. La reyerta se produjo pasadas las 22.30 horas en la plaza de Aragón de la localidad, hasta donde se desplazaron los servicios sanitarios, que trataron de reanimar sin éxito al joven, que había quedado inconsciente en el suelo, han indicado fuentes de la investigación.

Por el momento se desconocen las causas de la pelea y la Guardia Civil ha tomado declaración a los testigos y está analizando diferentes grabaciones para identificar al autor material de los golpes y a otros posibles participantes, ha apuntado Beltrán. El delegado del Gobierno ha confirmado que en el momento de la reyerta la inmensa mayoría de las personas que estaban en la plaza eran trabajadores temporeros, pero aún no se ha podido determinar la situación laboral del fallecido.

Dispositivo de seguridad

Beltrán ha explicado que ya anoche se reforzó el dispositivo de la Guardia Civil con el desplazamiento de unidades específicas para estrechar todavía más el trabajo con la Policía Local ante posibles represalias o recrudecimientos de hechos violentos, y ha asegurado que se han atendido todas las peticiones que viene haciendo en ese sentido la alcaldesa de Caspe, Ana Jarque, que es una población que "en absoluto está desatendida".

No obstante, ha incidido en que en Caspe persiste el problema de convocatoria de plazas de Policía Local y en que no se entiende que el municipio no esté en la convocatoria ordinaria agrupada de 43 plazas del Gobierno de Aragón.

Además, ha advertido sobre la correlación "inexistente" que se quiere hacer entre la inmigración y hechos ilícitos criminales en Aragón, que "hay que ir desmontando". "Tenemos personas que son autores de crímenes y de asesinatos de todas las razas, de todas las nacionalidades, de todos los colores de piel", ha zanjado.

Beltrán ha respondido así al vicepresidente del Gobierno de Aragón, Alejandro Nolasco, de Vox, quien se ha trasladado a Caspe y ha condenado el "brutal asesinato" de este joven valenciano, ha afirmado que se podría "haber evitado" con más seguridad por parte del Gobierno central y ha aludido a la delincuencia "masiva y constante" que sufre la localidad, que a su juicio es "uno de los focos descontrolados de la inmigración masiva". También el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha reclamado un aumento de la presencia de la Guardia Civil en Caspe (Zaragoza) tras esta reyerta y ha respaldado la petición trasladada por la alcaldesa de la localidad.