La madre de la bebé del municipio sevillano de Bormujos que falleció este pasado viernes tras haber sido ingresada hace un par de meses en el Hospital Virgen del Rocío por quemaduras, Andrea Burdalo, ha detallado que su pareja, a quien apunta la familia como presunto autor de los hechos, habría quemado a la niña con agua caliente durante un baño por "celos" hacia la atención que la madre depositaba en sus cuidados, así como al contacto que mantenía con el padre de la menor.

A su vez, el letrado responsable de la representación procesal de la familia, Agustín Santana, ha detallado a Europa Press que el entorno de la menor se ha personado como acusación particular en la causa tras la apertura de diligencias previas por parte del Tribunal de Instancia de Sevilla. El asunto se encuentra actualmente en manos del grupo de Homicidios de la Policía Nacional.

DECLARACIONES DE LA MADRE

"Esto sucedió un Lunes Santo. Ese mismo día, él estaba muy raro. No me miraba a la cara. Habíamos discutido hace unos días. Ahora mismo creo que pudo hacerlo por celos, por celos hacia los cuidados que le dedicaba a mi hija", ha expresado en declaraciones a medios de comunicación la madre de la menor, Andrea Burdalo.

De hecho, la progenitora ha detallado que no era la primera vez que el hombre se encargaba del baño de la niña. Es más, en numerosas ocasiones se había quedado al cuidado de la menor mientras que su madre trabajaba. "Estuve con él unos siete meses. Todo fue bien al principio, pero después observé que tenía celos. Celos hacia mi hija, hacia la atención que yo le dedicaba. De hecho, decidí que mi hija no iba a entrar en su casa, porque no compartía las actitudes que él mismo tenía hacia su hijo", ha relatado.

CRÍTICAS A LA INVESTIGACIÓN

A juicio de la familia, los hechos responden a cierta intencionalidad por parte de este varón, debido a la magnitud y características de las quemaduras. "Si hubiese sido un accidente, mi niña habría aparecido con quemaduras en los brazos o en las piernas. Pero estaba quemada hasta en los párpados, en las córneas. Tenía unas secuelas muy graves. Yo al principio no podía creer lo que veía", ha argumentado la madre.

Al hilo, la abuela de la bebé, Yolanda Jiménez, ha lamentado una "pobre" investigación al respecto. "Hemos esperado dos meses para que viniesen a tomarnos declaración, para que acudiesen a casa a investigar el lugar de los hechos. Es una investigación muy pobre".

Por todo ello, ambas han reclamado "justicia" y que continúe la investigación para esclarecer los hechos que rodean al episodio. "Han pasado dos meses y este hombre sigue en la calle tan alegre. Sigue disfrutando de su hijo. Yo ya no puedo disfrutar de mi hija. Solo pido justicia", ha concluido Burdalo. En contexto, el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, detallaba durante la presente jornada que "todas las hipótesis están abiertas" a espera de la autopsia del cuerpo de la menor. No se han producido detenciones, si bien no se descartan durante el desarrollo del procedimiento.