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Construcción sostenible

El Centro de Industrialización de Iparragirre ya opera a pleno rendimiento

Con la ayuda de tecnologías BIM y LEAN es posible simplificar la planificación de la obra, ser más precisos y anticiparse a posibles interferencias antes de empezar los trabajos en la construcción

El Centro de Industrialización de Iparragirre ya opera a pleno rendimientoCedida

Tres meses después de su inauguración, el Centro de Industrialización de la Construcción (EIZ) de Iparragirre Eraikuntza Lanak, ubicado en la localidad guipuzcoana de Idiazabal, se encuentra actualmente en plena fase operativa. Dicho de otra manera, se han activado ya las líneas de trabajo vinculadas a las nuevas metodologías que se están incorporando —y revolucionando— el sector de la construcción: industrialización de procesos, mejora de la planificación en la obra… Nuevas herramientas orientadas a mejorar la eficiencia y los tiempos en los nuevos proyectos constructivos. 

Actualmente, ocho profesionales trabajan directamente en el centro, según explica Ibon Iparragirre, director financiero de la compañía. Parte del equipo proviene de la plantilla existente, mientras que otras incorporaciones se han realizado ex profeso para desarrollar estas nuevas líneas de trabajo. Desde el inicio del proyecto en octubre de 2025, la plantilla de Iparragirre ha pasado de 44 a 53 personas, lo que simboliza ese crecimiento paralelo al desarrollo del centro.

La nueva construcción exige perfiles más profesionalizados, más técnicos. Éstos están principalmente vinculados a la gestión de obra, modelado BIM, planificación digital y mejora de procesos constructivos. Según Iparragirre, el objetivo es trasladar estas herramientas directamente a los proyectos reales de la empresa. “Estamos trasladando parte de los procesos constructivos fuera de la obra siempre que es viable, prefabricando elementos con antelación para ganar eficiencia y mejorar la calidad y la seguridad durante la ejecución”, explica el experto.

"Estamos trasladando parte de los procesos constructivos fuera de la obra siempre que es viable, prefabricando elementos con antelación para ganar eficiencia y mejorar la calidad y la seguridad durante la ejecución"

Precisión y optimización en la construcción

Cuando se pueden probar los elementos de una obra, ver cómo encajan y poner solución a posibles problemas antes de que lleguen a materializarse, se está ahorrando tiempo, esfuerzo y dinero. De ahí que el EIZ haya comenzado a implementar metodologías BIM (Building Information Modeling), tecnologías de escaneado y modelado 3D, así como procesos Scan-to-BIM. Gracias a estas herramientas es más sencillo planificar con precisión y anticipar posibles interferencias antes de empezar los trabajos. 

Otra de las metodologías utilizadas en este centro de industrialización es la LEAN, cuyo propósito es mejorar la optimización de recursos, la coordinación entre equipos y reducir desviaciones en plazos y costes.

El proyecto más relevante en esta fase operativa es la reforma integral de la residencia Txara I en Donostia, adjudicada por más de 20 millones de euros. En esta obra, Iparragirre aplica planificación BIM, criterios LEAN y prefabricación de elementos; de esta manera, se busca trasladar procesos fuera de la obra siempre que sea posible. La compañía subraya que este método abre la puerta a usar la industrialización también en proyectos más complejos, más allá de las construcciones en serie o repetitivas.

El desarrollo del EIZ cuenta con el acompañamiento de Build:Inn, el clúster vasco de la construcción, y con alianzas con empresas industriales y centros tecnológicos. Para Ibon Iparragirre, la industrialización es un proceso colaborativo: “A diferencia del modelo tradicional, donde gran parte del trabajo se desarrolla directamente en la obra, la industrialización implica integrar a empresas industriales, ingenierías, proveedores especializados y centros tecnológicos. Por eso creemos que es difícil avanzar de forma aislada; es necesario trabajar en red y generar ecosistemas de colaboración, donde cada agente aporte su conocimiento y su capacidad productiva. En ese sentido, el Centro de Industrialización de Idiazabal también pretende servir como un espacio para desarrollar nuevas soluciones junto con otros agentes del sector”, argumenta.

"La industrialización implica integrar a empresas industriales, ingenierías, proveedores especializados y centros tecnológicos"

Además de su actividad interna, el EIZ participa en distintos proyectos de innovación pendientes de resolución de ayudas públicas. Una vez aprobados, estos permitirán avanzar en nuevas líneas de industrialización de procesos constructivos, digitalización avanzada y aplicación de tecnologías como la robótica en obra.

El proyecto ya ha recibido reconocimiento externo. Fue premiado en la 28ª edición del Concurso de Nuevas Iniciativas Empresariales de Goieki, en la categoría de innovación en empresas consolidadas, destacando su contribución a la modernización del sector en la comarca del Goierri.

Escalada de soluciones

Sobre el impacto de la industrialización en los retos del sector, Iparragirre indica que estas metodologías pueden mejorar los plazos de ejecución, la eficiencia y la previsibilidad de los costes, aunque no constituyen una solución única a la problemática de la vivienda. Según él, el sector en Euskadi se encuentra todavía en una fase incipiente, con iniciativas en crecimiento, pero falta consolidar cadenas industriales y generar una masa crítica de proyectos que permitan escalar estas soluciones.

"Las empresas que inviertan en innovación, formación técnica y mejora continua estarán mejor preparadas para afrontar los retos que se avecinan en los próximos años”, afirma el director financiero de Iparragirre.

El director financiero considera que el futuro del sector está ligado a la digitalización, la industrialización de procesos y la sostenibilidad. “Las empresas que inviertan en innovación, formación técnica y mejora continua estarán mejor preparadas para afrontar los retos que se avecinan en los próximos años”, añade.

Desde obras nuevas hasta rehabilitaciones. Iparragirre quiere mostrar que la industrialización puede aportar mayor planificación, eficiencia y coordinación, ofreciendo una alternativa profesionalizada al modelo constructivo tradicional.