El Tribunal Supremo ha confirmado la multa de 2.000 euros a la jueza María Vanesa Pérez, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 4 de Nules (Castellón), por gritar, humillar e insultar a sus compañeros entre octubre de 2020 y noviembre de 2022. La magistrada se refería a ellos con expresiones como "vagos" o "gilipollas", que ella defendía como parte de una "acreditada relación de confianza".
Conductas denunciadas por funcionarios
El procedimiento se inició cuando el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana trasladó al CGPJ un escrito firmado por siete funcionarios y la letrada de la Administración de Justicia, denunciando la actitud insoportable de la jueza.
Entre las conductas señaladas se incluyen la humillación y acoso a fiscales y gestores, con amenazas como "te voy a meter una hostia que te voy a arrancar la cabeza" o "le voy a hundir", el uso de apodos despectivos como "carapolla", "frígida" o "trol", gritos constantes y comentarios sexuales inapropiados dirigidos a funcionarios, así como expresiones durante juicios y guardias como "Espero que le condenen", "aquí van a rodar cabezas" o "yo no soy vuestra amiga". Además, se denunciaron llegadas tarde a vistas y juicios.
Sanción y rechazo del recurso
En 2024, la Comisión Disciplinaria del CGPJ impuso la multa de 2.000 euros por falta disciplinaria grave de desconsideración, sanción que la jueza recurrió alegando que sus comentarios se enmarcaban en una relación de confianza con los funcionarios.
El Tribunal Supremo rechazó el recurso, señalando que las expresiones y conductas de Pérez constituyen una grave falta de respeto y son absolutamente impropias de quien ejerce funciones judiciales, sin que exista causa legítima que las justifique.