La Audiencia de Almería ha condenado a tres años y cinco meses de prisión a una mujer que, aprovechando su trabajo como camarera en un local de El Ejido, se hizo con los datos de la tarjeta bancaria de un cliente para realizar compras por valor de más de 51.000 euros.

La sentencia de la Sección Tercera, a la que ha tenido acceso EFE, le impone además el pago de una multa de ocho meses con una cuota diaria de 12 euros y obliga a indemnizar a la víctima con la cantidad exacta defraudada, que asciende a 51.464,92 euros.

Historia de los hechos

Los hechos probados recogen que la acusada obtuvo la numeración de la tarjeta entre mayo y junio de 2021, mientras trabajaba en el establecimiento, y vinculó estos datos a su cuenta personal en la aplicación de reparto a domicilio Glovo.

Desde junio de 2021 hasta julio de 2022, la procesada realizó 1.385 pedidos con cargo a la cuenta del perjudicado.

La víctima no se percató del fraude hasta el 29 de julio de 2022, cuando intentó realizar un pago y su operación fue denegada por falta de fondos, momento en el que descubrió los numerosos cargos no autorizados.

Una tarjeta bancaria debajo de un teléfono movil. Freepik

Desarrollo del juicio

Durante el juicio, la defensa alegó que existía una relación sentimental entre ambos y que los gastos eran consentidos, argumento que el tribunal ha desestimado por falta de pruebas y por considerar "absolutamente desproporcionado" un gasto mensual de casi 4.000 euros en comida a domicilio bajo ese pretexto.

El fallo considera a la camarera autora de un delito de estafa agravada por la cuantía, ya que el importe sustraído supera los 50.000 euros.