No cabe duda de que hacer deporte es una actividad ideal para la salud: fortalece el cuerpo, mejora la circulación sanguínea, aumenta la autoestima, alarga la esperanza de vida, etc., Y sobre este último beneficio se pronuncia el conocido cardiólogo José Abellán, que explica que la elección de la disciplina afecta directamente en los años que vivimos.
Por lo tanto, el experto explica que elegir bien la actividad puede marcar la diferencia entre simplemente estar activo o tener una vida más larga y en mejores condiciones.
Deportes que alargan la vida
José Abellán (@doctorabellan) explica que, entre todos los deportes que se pueden seleccionar, hay uno en concreto que es ideal: el tenis. Y, en su defecto, el bádminton. A pesar de que pueda parecer una actividad recreativa, tiene muchos beneficios para la salud.
El sanitario cuenta que esta disciplina mejora tres aspectos clave: la capacidad cardiorrespiratoria, la masa muscular funcional y la coordinación. Y no solo eso: también un componente social importante que influye en la salud mental y emocional.
Según los estudios, el tenis se relaciona con hasta 9,7 años adicionales de esperanza de vida. En palabras del cardiólogo, “reúne algo muy difícil de encontrar en un solo deporte: intensidad cardiovascular, fuerza, coordinación y contacto social constante”.
Poco tiempo, grandes beneficios
Otro dato importante que aporta José Abellán es que no hace falta ser un verdadero experto para sentir los beneficios. De acuerdo con su explicación, “con apenas 15 minutos diarios de actividad moderada ya vemos una caída muy importante del riesgo de mortalidad”.
Dicho de otro modo: el truco no consiste en la intensidad extrema, sino en la elección adecuada del ejercicio y en la constancia. Por lo que mantenerse activo sigue siendo el primer paso, pero debe hacerse siempre con un criterio claro para alargar la esperanza de vida.
La clave está en el tipo de ejercicio
Las investigaciones también sugieren que las personas que suelen hacer ejercicio físico con regularidad viven entre tres y cinco años más que las sedentarias. No obstante, la clave es cómo afectan al organismo en el medio-largo plazo.
Asimismo, todo deporte que beneficie al cuerpo humano debe combinar tres características: ejercicio aeróbico, trabajo de fuerza y una baja carga de impacto sobre el cuerpo. Como resultado, mejoramos la salud cardiovascular sin desgastar mucho las articulaciones y tejidos.
Los riesgos de algunas disciplinas
La otra cara de la moneda la representan algunos deportes que, si bien pueden parecer adecuados, pueden llegar a ser perjudiciales para el cuerpo si se practican con demasiada intensidad. Son todos aquellos que suponen una carga de impacto o choques repetidos.
Del mismo modo, tenemos disciplinas como el culturismo de competición que conllevan riesgos específicos. En estos casos, el aumento de la exigencia física y otro tipo de hábitos pueden aumentar el riesgo cardiovascular hasta niveles insospechados.
Así las cosas, la elección del deporte que practiquemos condicionará por completo no solo la forma física, sino también otros aspectos de la salud personal que a menudo suelen pasar desapercibidos.