Agentes de la Ertzaintza han detenido en la localidad alavesa de Laudio a una mujer de 53 años acusada de un presunto delito de hurto de joyas y de realizar cargos fraudulentos con una tarjeta bancaria propiedad de una pareja de avanzada edad. La implicada trabajaba como cuidadora en el domicilio de las víctimas, aprovechando su situación laboral para sustraer pertenencias y dinero de manera continuada.

La investigación policial se puso en marcha a finales del pasado mes de abril, tras una denuncia por parte de los afectados, un hombre de 84 años y una mujer de 81, ambos residentes en el municipio del Valle de Ayala. Según informaron a las autoridades, en su vivienda faltaban diversas piezas de oro, entre las que se encontraban colgantes, anillos, pendientes, una pulsera y un reloj.

Uso fraudulento de tarjetas bancarias

Además de la pérdida de los objetos físicos, los titulares de la cuenta se percataron recientemente de una serie de movimientos económicos que no habían autorizado. Se trataba de cargos y extracciones de efectivo en cajeros automáticos realizados a través de una tarjeta bancaria. El importe de dichos movimientos económicos superaba los 8.000 euros.

Imagen de archivo de una patrulla de la Ertzaintza. Miguel Acera

Las indagaciones realizadas por la Ertzain-etxea de Laudio permitieron determinar que la autora de estas extracciones y del uso ilícito de la tarjeta era la propia cuidadora del hogar. Del mismo modo, la policía autonómica pudo confirmar que las joyas robadas habían sido vendidas por la sospechosa en establecimientos de segunda mano y compraventa de oro, localizados en Bizkaia.

Vulnerabilidad por edad

La mujer, de 53 años, habría actuado de forma premeditada desde el pasado mes de febrero en el caso de la tarjeta, mientras que la sustracción de las alhajas se habría iniciado en fechas anteriores. Según la investigación, la presunta autora actuó aprovechándose de la vulnerabilidad de las personas a las que asistía en su vivienda, debido a su avanzada edad, realizando los movimientos bancarios de forma paulatina para no ser descubierta.

Fue detenida la tarde del lunes 4 de mayo. Una vez concluidas las correspondientes diligencias policiales, la mujer ha sido puesta a disposición judicial este martes 5 de mayo. No obstante, la Ertzaintza mantiene abiertas las investigaciones para terminar de esclarecer los hechos.