El hantavirus ha puesto en alerta a un crucero de lujo que viajaba desde Argentina hacia Canarias tras provocar tres fallecidos entre los 150 viajeros (10 de nacionalidad española).
Ante la alarma generada en las últimas horas, si bien la OMS ha aclarado que está actuando con sentido de urgencia para apoyar la respuesta al brote de hantavirus que ha ocurrido a bordo de un crucero en el Atlántico, pero que no hay motivo de alarma ni riesgo para la población en general, el Ministerio de Sanidad también se ha pronunciado al respecto.
Tal y como han explicado, en Sudáfrica, donde la embarcación hizo una escala, se realizaron análisis y uno de los cadáveres dio positivo en hantavirus. Hasta el momento, las evidencias apuntan a que se contagiaron en la propia embarcación.
Y es que, el hantavirus se contagia sobre todo por excrementos de ratas en zonas donde circula el virus y una zona de aventuras donde estuvieron los fallecidos es zona de ratas con hantavirus. Aun así, no se descarta que alguno se haya contagiado dentro del barco por ratas o que el médico fuese contagiado con un contacto estrecho con uno de los fallecidos.
Contagio
Tal y como recuerdan desde el Ministerio, las personas contraen hantavirus generalmente por inhalación: cuando respiramos en lugares abiertos o cerrados donde las heces o la orina de los roedores infectados desprendieron el virus contaminando el ambiente. También puede ocurrir por contacto directo, al tocar roedores vivos o muertos infectados, o las heces o la orina de estos roedores.
Además, los hantavirus también se pueden propagar a través de la mordedura o el rasguño de un roedor, pero este último punto es más raro. La probabilidad de contagio interpersonal también es muy poco probable, solo en casos de contacto muy estrecho y directo con un caso sintomático.
El periodo de incubación, sin síntomas, por lo general es de 1 a 3 semanas, con un rango de 3 a 45 días, aunque desde Sanidad señalan que existen casos de personas infectadas con Hantavirus que cursan con infecciones asintomáticas, es decir, sin producir la enfermedad o con cuadros leves.
La sintomatología es, al fin y al cabo, otro aspecto a tener en cuenta. Estos se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas (dolores de cabeza) náuseas, vómitos, y a veces dolor abdominal y diarrea. Después de algunos días puede haber dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como «síndrome cardiopulmonar por hantavirus», que si bien es poco frecuente puede llevar a la muerte si no ser tratado a tiempo.
Tratamientos y prevención
En estos momentos no existe un tratamiento específico, por lo que los pacientes con síndrome cardiopulmonar por hantavirus deben ser asistidos en establecimientos hospitalarios, "de preferencia con unidades de terapia intensiva que cuenten con asistencia respiratoria mecánica", explican desde el Ministerio.
Sí hay formas de prevenir el contagio, tales como mantener el establecimiento limpio para evitar la presencia de roedores; tener especial cuidado en la puesta en marcha de ventiladores y de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvos contaminados, roedores o excretas de estos; enterrar la basura diariamente en lugares alejados del establecimiento; ventilar los ambientes antes de entrar, si se sospecha actividad de roedores; y eliminar todo tipo de objeto que puede servir como sitio para anidar roedores.