En el día a día, conseguir un sueño de calidad se ha convertido en algo muy común. De hecho, es una queja muy habitual en muchas personas, aunque no todo depende de las horas de descanso: la calidad lo es todo. Porque, dormir las horas suficientes regenera las células y mejora el aspecto de la piel, entre otras ventajas.
El valor del descanso
Para solucionarlo, nada mejor que recurrir a especialistas como es el caso de la dermatóloga Ana Molina. En un contenido de redes sociales, insiste en que dormir bien es un proceso biológico que “puede entrenarse”.
Porque “no se trata solo de cerrar los ojos”, sino de preparar al organismo para que active los mecanismos naturales del descanso. Y no solo eso: hay pequeños cambios en la rutina que ayudan a producir melatonina, la hormona que regula el sueño.
Señales para el cerebro
Uno de los cambios que propone Ana Molina es exponerse a la luz natural nada más despertar para que el cerebro despierte y se active: se ordenan los ritmos circadianos y por la noche, el sueño aparece de forma natural.
Actividad y equilibrio
Para la dermatóloga, practicar ejercicio físico durante el día mejora conciliar el sueño, pero es mejor evitar entrenamientos duros horas antes de acostarse. Si no, se da el efecto contrario y el descanso es mucho más complicado.
Desconectar para dormir
Sobre exponerse a pantallas es algo a evitar: la luz azul de estos dispositivos, retrasan el inicio del sueño. Por lo tanto, reducir su uso antes de ir a dormir es lo más recomendable. En su lugar, es preferible hacer actividades como lectura o relajación.
Crear ambiente
Por la noche, elegir luces tenues y cálidas ayuda al cerebro a bajar el ritmo de actividad, relajándose en poco tiempo. Hasta detalles como encender velas contribuyen a que el ambiente sea más ameno y agradable.
El poder del olfato
Aromas como la lavanda, por ejemplo, son ideales para mejorar la calidad del sueño. Por lo tanto, añadirla a la rutina nocturna junto con aceites esenciales u otros elementos similares marca la diferencia.
Otros trucos para dormir a pierna suelta
Más allá de los consejos de esta experta, hay hábitos como, por ejemplo, seguir un horario regular para acostarse y levantarse, que acostumbran a un sueño más estable. Por lo tanto, tener una rutina equilibrada es la mejor solución para dormir bien.
Del mismo modo, ventilar durante unos minutos las habitaciones de la casa por la noche, al igual que mantener una temperatura agradable, hacen que sea más fácil acostarse y descansar tranquilamente.
Por último, hay varios hábitos relajantes que pueden ser de gran ayuda para dormir adecuadamente. Se trata de escuchar música agradable, practicar meditación y/o yoga o realizar ejercicios de respiración.
Aunque no son técnicas infalibles y dependen de la persona en cuestión, lo mejor es acudir al médico para ver las posibles causas del insomnio y dar con una solución al problema.