Uno de los problemas de salud más frecuentes que se ven en estas fechas es, sin duda alguna, la tos. Es en estos meses de invierno cuando los virus respiratorios con más frecuencia se ven. A simple vista, no parece que sea motivo alguno de alarma, pues no se trata de ninguna enfermedad grave.
Sin embargo, hay síntomas a los que conviene prestar atención, porque no todas las toses son iguales: mientras que algunas son un catarro común y duran varios días, hay otras que se alargan semanas y semanas, afectando a la rutina cotidiana y a la calidad de vida.
¿Qué se considera tos crónica?
Los expertos consideran este último caso como tos crónica, cuando se mantiene más de ocho semanas. A diferencia de la tos propia de un resfriado, esta no remite de inmediato. Por no hablar de que puede estar relacionada a otras enfermedades respiratorias.
Por si fuera poco, no es sencilla de tratar, porque no tiene un diagnóstico único. Para poner fin a ella, hay que ir descartando poco a poco posibles causas mediante distintas pruebas médicas hasta dar con la que más posibilidades tenga.
Esto quiere decir que es un proceso bastante largo, pues supone que varios especialistas tengan que tratar al paciente. Desde atención primaria hasta consultas de neumología, los especialistas recomiendan abordarlo paso a paso.
Causas según la edad y los hábitos
Los médicos apuntan a que las causas de la tos crónica dependen de la edad del paciente. En personas jóvenes, es posible que se trate de motivos ajenos a patologías como alergias respiratorias, rinitis, asma y otras tantas.
Por otro lado, los pacientes de mayor edad suelen sufrir tos crónica debido a problemas como, por ejemplo, el reflujo gastroesofágico, cuando el contenido del estómago asciende hacia el esófago e irrita las vías respiratorias.
También habría que mencionar el tabaquismo. Y es que hábitos tan nocivos para la salud personal como fumar pueden estar detrás de enfermedades como la bronquitis crónica y otros problemas relacionados con los pulmones.
Aun así, muchos expertos inciden en que la causa más común de tos crónica sigue siendo la patología postinfecciosa. Es decir, una tos que dura un tiempo después de haber superado una infección respiratoria.
¿Cómo prevenir la tos crónica?
Uno de los mejores remedios para evitar la tos crónica es evitar a toda costa el tabaco y la exposición al humo en general, porque irritan las vías respiratorias y afectan a los pulmones. También se aconseja tratar alergias con productos indicados por profesionales.
Asimismo, mantener una temperatura estable y humidificar los ambientes secos es de mucha ayuda para solucionar el problema. Del mismo modo, la dieta y la bebida juegan un papel importante: es preferible evitar las comidas abundantes y no beber alcohol.
Por último, se sugiere visitar al médico en caso de que haya tos crónica: es decir, cuando esta dura más de ocho semanas y aparecen síntomas como la fiebre, la pérdida de peso o sangre. Con la ayuda de un experto, será más fácil dar con la causa del problema.