Renfe tiene un procedimiento judicial abierto contra el agitador ultra Vito Quiles por un presunto delito de estafa por haber utilizado sus trenes sacando inicialmente billetes sólo para parte del recorrido, por haber utilizado salas a las que no tenía acceso autorizado y por causar un "daño reputacional" a la empresa ferroviaria.
Así lo han confirmado fuentes de Renfe un día después de que la Mesa del Congreso suspendiera temporalmente las acreditaciones de prensa que tanto Quiles, como el activista Bertrand Ndongo, tenían para realizar actividades como informadores en la Cámara Baja.
Viajes presuntamente irregulares y uso indebido de salas
Según Renfe, el pasado mes de agosto Quiles sacó un billete para viajar en AVE de Alicante a Albacete, usó una butaca confort que no había contratado y siguió viaje a Madrid tras la parada en la ciudad manchega.
Al final, ante la insistencia del interventor, abonó la cantidad correspondiente al exceso de viaje. Además, a juzgar por lo que colgó en sus redes sociales, utilizó una sala 'Executive' a la que no tenía acceso.
Tras contrastar que Quiles ya había viajado "de forma reiterada" pagando billete sólo para parte del recorrido, la empresa decidió denunciarle por estafa tanto por obtener un lucro económico en perjuicio de la compañía ferroviaria como por el "daño reputacional" que le habría producido por "la publicidad que el denunciado daba a su conducta". En el marco de este procedimiento, siempre según Renfe, Quiles ha sido citado por el juzgado en dos ocasiones. La primera se suspendió por no haberle localizado y en la segunda ocasión no se presentó pese a haber sido notificado "en los términos previstos en la Ley de Enjuiciamiento Criminal" ni alegó justificación alguna para excusarse.