Manuel Morocho, inspector de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional e investigador principal del caso Gürtel, ha apuntado este jueves en el juicio sobre la Operación Kitchen a la existencia de una "estrategia" para "desmantelar" la unidad que investigó los conocidos como Papeles de Bárcenas, donde se incluían las pesquisas sobre la contabilidad B del PP, afirmando que no se pudieron entregar al juez determinados informes relativos al caso porque no había "capacidad" para ello. Así lo ha manifestado en el segundo día de su declaración como testigo en el juicio de la Audiencia Nacional (AN) sobre el presunto espionaje orquestado en 2013 por el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información al extesorero del PP Luis Bárcenas.

Tras haber detallado en la sesión del miércoles la existencia de una "operación policial sin autorización judicial" sobre Bárcenas y su entorno y denunciar presiones para no incluir el nombre del expresidente del Gobierno Mariano Rajoy en un informe sobre los Papeles de Bárcenas, el inspector ha aseverado este jueves que "se desmanteló el grupo" encargado de las pesquisas. "Fue una estrategia buscada", ha afirmado ante el tribunal, incidiendo en que algunos agentes de la unidad recibieron ofertas de puestos de trabajo "mejores", con mejor remuneración y más "singularizados", y que, en consecuencia, no pudo retener "a nadie".

Informes sin hacer

Así, ha explicado que el grupo investigador contaba con 11 policías en 2013. Ese mismo año se fueron tres agentes, entre ellos "un inspector que tenía un peso importante en los informes", mientras que en 2014 se marchó del grupo "un subinspector" con un papel relevante en las pesquisas. Un año más tarde "se fueron cinco personas", ha relatado. Es por ello que, según su relato, hubo determinados informes de la pieza judicial de los Papeles de Bárcenas que "no se hicieron". "No había capacidad investigativa para hacerlos", ha resumido.